Pese a que autoridades del Consejo Escolar prometieron la realización de obras, docentes y padres
consideran que no están dadas las condiciones para que los chicos concurran al colegio 87
Un grupo de padres y docentes de la Escuela 87 y el Jardín 962, del barrio La Matera de Quilmes, decidieron suspender una marcha de protesta al Consejo Escolar debido a que el presidente de ese organismo, Mario Giunta, se hizo presente minutos antes de que partieran, prometiendo poner fin a los problemas con los líquidos cloacales y dar una solución a la falta de agua, así como también a los distintos inconvenientes eléctricos y edilicios. Los integrantes de la comunidad educativa, quienes fueron acompañados por dirigentes de la seccional quilmeña del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), recibieron las promesas por parte del presidente del Consejo Escolar Mario Giunta acompañado por el consejero Fernando Dordosgoity. Sin embargo, los padres y docentes decidieron no comenzar con las clases hasta que se cumplan todas las promesas, por lo que calcularon que los alumnos podrían retornar a las aulas recién en tres semanas. Pedidos en asamblea Con el arribo de las autoridades, se desarrolló una asamblea en la que se reclamó -una vez más- la solución de los graves problemas edilicios que sufre la escuela: la falta de agua, que impide el dictado de clases, filtraciones, cortocircuitos, mampostería caída, el mal funcionamiento de la bomba que desagota líquidos cloacales, y el “estado desastroso” del patio de la escuela, que nunca se pudo usar desde la inauguración del edificio, hace 3 años. Asimismo, se transmitió a los funcionarios la necesidad de construir más aulas en el jardín; un reclamo que fue realizado en varias oportunidades ya que una gran cantidad de niños del barrio no pueden ser recibidos por falta de espacio. Otra de los pedidos hizo hincapié en los accesos a ambas instituciones (el asfalto no llega a varias cuadras a la redonda), debido a que “se hace intransitable en los días de lluvia”, al tiempo que se discutió la preocupación por los reiterados asaltos sufridos que sufren las docentes cuando van camino a su trabajo. Viejos problemas Con mucha firmeza, los padres insistieron en la solución de lo que ellos consideran que son “viejos problemas” y, en esa línea, pidieron: “Queremos una escuela en condiciones dignas para los chicos, las maestras y los auxiliares”. Asimismo, exigieron que Mario Giunta tomara compromisos con plazos y por escrito, lo que finalmente quedó plasmado en un acta. De esta manera, el Consejo Escolar se comprometió a resolver el tema del agua (recambio de tres bombas y arreglos varios) y la bomba de desagote cloacal para hoy, además del arreglo del patio en un plazo de 15 días e informó que el presupuesto para las dos aulas del jardín está aprobados y en breve sale a licitación. Las docentes manifestaron que esperan la solución de estos problemas y dejaron en claro que no se dictarán clases hasta el momento en que haya condiciones dignas, posición respaldada por Débora Procaccini y Pablo D’Aquino, dirigentes de SUTEBA Quilmes. Finalmente, la miembros de la comunidad educativa de La Matera acordó que se mantendrán “atentos al cumplimiento de los compromisos tomados”.