A días del inicio del ciclo lectivo 2011, representantes autorizados de los transportes escolares de la zona de Florencio Varela y Berazategui denunciaron que en esos distritos “trabajan más de 100 coches del rubro en forma ilegal, es decir no habilitados por la Municipalidad respectiva, sin que reciban controles por parte de la misma, lo que pone en riesgo la vida de los chicos que transportan como así también genera serios problemas para los que trabajamos en forma legal, ya que tenemos otros costos que los truchos no pagan y por eso ofrecen precios menores sin importarles las consecuencias”, indicaron. Pese a que voceros municipales varelenses dijeron que “se hacen operativos tendientes a combatir el transporte ilegal y los coches escolares también son comprendidos en este rubro. Es más, trabajamos cuando se denuncian casos concretos y son atendidos por los inspectores de la comuna”, las irregularidades serían diversas. En las entidades que nuclean a los transportes escolares habilitados de la región remarcaron que “hace años que le pedimos a los funcionarios municipales del área de Transporte y a los concejales de la comisión respectiva que pongan mayor énfasis en este tema pero no hay caso, no tenemos respuestas y sigue aumentando la cantidad de coches ilegales que trasladan chicos de entre 6 a 12 años, con total impunidad, a riesgo de que si ocurre un accidente nadie pague las consecuencias”. Según los legalmente habilitados, “que un coche no esté habilitado implica que no tiene el seguro correspondiente, porque quizás el vehículo se encuentre asegurado pero sólo en forma particular y no para pasajeros transportados. Esa diferencia en el costo ya les da ventajas a los clandestinos, pero estas supuestas ventajas pueden pagarse con la vida, ya que si no tienen permiso es probable que no tengan realizada la Verificación Técnica Vehicular (VTV) como así tampoco la desinfección de los coches, entre otros rubros”. En Berazategui En Berazategui, se reveló que en los transportes escolares “hay unos 180 coches habilitados y más de 100 autos, colectivos y combis que trabajan en forma clandestina. Es decir, casi la mitad está en negro”. “Lo peor es que cuando pasan delante de los inspectores, éstos no hacen absolutamente nada. A veces tenemos que insistir para que actúen y esta no es la manera de trabajar”, puntualizó uno de los denunciantes. Insistieron en que se “instrumenten controles más intensos, a fin de terminar con una práctica que perjudica a todos”.