El piloto del equipo quilmeño llegó en el puesto 16 en el callejero de Buenos Aires.
Pese al abandono de su hijo Damián en la primer competencia del año del Super TC 2000 en el Callejero de Buenos Aires, para Oscar Fineschi hubo tranquilidad en su equipo, el quilmeño Fineschi Racing, ya que el rionegrino Federico Carabetta, con un Peugeot 408 logró sumar su primer punto con su 16º puesto en la final.

Carabetta batalló con un buen auto a lo largo de toda la final y cuidó la unidad de los embates que producían algunos rezagados que complicaron a los que partieron desde los primeros lugares con voladura de chapas y otros elementos.

Para el joven piloto, proveniente del TC 2000 tradicional. fue una aventura participar de un Callejero de Buenos Aires en la división mayor, ya que estuvo a punto de no ser de la partida por no reunir el presupuesto.

"Fue un buen debut, y pude cumplir aunque sea con un punto porque este era mi sueño, del que casi me quedo afuera por no llegar con el dinero", destacó el rionegrino, ahora instalado en Bernal.

Debut y abandono

Al tiempo, Ignacio Julián, cuyo VW Bora pertenece al team Escudería FE, pero es asistido por Fineschi padre, abandonó en su debut en la división al sufrir un despiste por problemas en la dirección y los neumáticos a los pocos giros del comienzo.

"Tenemos que mejorar un montón, recién es la primera carrera. Vengo del TC 2000 y con buenos antecedentes que espero repetir en el Super", manifestó Julián.

A su vez, el joven piloto destacó la importancia de ser asistido por Fineschi padre: "Me enorgullece que mi auto esté en manos de uno de los mejores equipos. Le agradezco al Fino y a la escudería FE todo lo que están haciendo por este auto".i