Sin embargo, no descartan que la adolescente se haya fugado para proteger a su propia familia, quien estaba siendo asediada por este sujeto en su intento de retomar la relación amorosa.
Cintia Noemí Rojas -de 19 años- y su hija de 15 meses fueron vistas por última vez en la madrugada del lunes pasado, cuando las dos se subieron en un remís -en la puerta de su casa de la calle 841 al 300- y partieron con rumbo desconocido. Desde ese momento, su familia vive un calvario, ya que la joven es víctima de violencia de género y temen que haya perdonado a su ex agresor, quien la sometió a situaciones de extrema degradación física y psicológica.
"El tipo es drogadicto y violento. Ella ya lo había denunciado por secuestrar a la nena y cuando le dio una fuerte golpiza. Le puso un cuchillo en el cuello y le pegó patadas en la cabeza y las costillas", describió Marcelo Perky, su padre.
En este sentido, Marcelo explicó que el sospechoso "la estuvo merodeando los días previos para que la perdone", motivo por el cual temen que hayan vuelto a estar juntos y que pueda pasar una tragedia. "Cintia no se da cuenta del peligro que corre, si está con él le puede pasar cualquier cosa. A nosotros nos dijo que la iba a matar varias veces", agregó el padre, quien no descarta que se haya fugado "para protegernos". "Nos había amenazado con matarnos a nosotros también. A lo mejor se fue para que no nos hiciera nada", sentenció el hombre, quien junto a toda su familia ruega para tener señales de vida de las dos.