Vecinos del barrio
La Resistencia
amenazan con cortar
mañana la avenida
La Plata si el
municipio no tapa
un agujero de 2,5
metros realizado
para construir un
desagüe en el
medio de la calle
Costa Rica.
Aseguraron que
cuando llueve queda
cubierto por el
agua y constituye
un peligro para
los chicos; ya se
cayeron varios,
sufriendo distintas
lesiones
POR UN DESAGÜE PLUVIAL QUEDO UN POZO DE 2,5 METROS Obra incompleta preocupa a vecinos Los vecinos del barrio La Resistencia, de Quilmes Oeste, amenazaron con cortar avenida La Plata mañana si funcionarios del municipio no envían obreros para tapar un pozo de 2,5 metros de profundidad que quedó en medio de la calle, luego de la construcción de un desagüe pluvial que no fue terminado y que ya causó problemas en el vecindario. El conflicto tiene sus inicios en mayo pasado cuando empleados de la Municipalidad comenzaron la construcción en la calle Costa Rica, entre la manzana 6 y 7, a metros de avenida La Plata, y al poco tiempo abandonaron la obra con un pozo de grandes dimensiones en el que, según describieron los vecinos, “ya se cayeron varios chicos adentro”. Desde ese día, los afectados se comunicaron en reiteradas oportunidades con el municipio pero, a pesar de las promesas de soluciones, no obtuvieron respuestas y tras una reunión entre 20 frentistas de la calle Costa Rica decidieron “cortar la avenida todos los días hasta que baje algún responsable”. “Nos enteramos que no terminaron la obra porque el presupuesto de este año ya se gastó todo y tenemos que esperar hasta enero. Pero así no podemos seguir y la única que nos queda es cortar la calle”, relató Carmen Sosa, una vecina que vive frente al pozo. Problemas Por la obra que no fue finalizada, aparecieron un sin fin de problemas y según contó el vecino Luis Pérez “cuando llueve esto es una laguna y como está lleno de pibes, si se llega a caer uno adentro no lo encontrás más”. “Ya se cayó uno y se rompió la cabeza”, recordó el vecino. Pérez explicó que “con la tierra que sacaron del pozo se armó una montaña que desniveló la cuadra y cuando llueve el agua se mete adentro de las casas”. Por su parte, Miguel Oñoz describió: “Cuando hace calor tenemos tierra por todos lados y cuando llueve se forma un barrial y la calle se torna intransitable para llevar a los chicos a la escuela”. Y agregó que “con la lluvia el olor es inaguantable y no se puede ni siquiera comer”.