Los delincuentes se llevaron los ventiladores de las aulas y dejaron sin agua al establecimiento de agua, cuando intentaron llevarse los motores de las bombas centrífugas.
En lo que va del año, la Escuela 33 de Bernal Oeste sufrió su tercer robo. Esta vez, delincuentes ingresaron y robaron los ventiladores de techo de todas las aulas del establecimiento público, que además quedó sin servicio de agua porque intentaron llevarse -sin éxito- los motores de las bombas centrífugas.
La situación es preocupante: tres robos en sólo 40 días y, a menos de dos semanas del inicio oficial de las clases, todavía no se sabe cómo van a hacer para reponer el faltante del ventiladores, para que los estudiantes puedan asistir a clases con altas temperaturas.
En diálogo con este medio, Adrián Weissberg -secretario general adjunto de la seccional Quilmes del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA)- explicó que "se hicieron distintas gestiones, pero todavía no está resuelto el tema de la reposición de los ventiladores".
"No es la única escuela que tenemos con graves problemas. La 57 de Solano tiene todo un sector inundado y está infectada de pulgas y garrapatas, por lo que necesita una desinfección urgente. Estamos trabajando con muchos temas al mismo tiempo", detalló el gremialista.
El hecho ocurrió el sábado cuando un grupo de malvivientes cometió el tercer ataque en lo que va de 2013, en la institución que está ubicada en la intersección de Camino General Belgrano y Montevideo.
Los delincuentes se llevaron todos los ventiladores de techo de las aulas y si bien intentaron llevarse los motores de las bombas de agua, no pudieron hacerlo.
La directora, Viviana Ayala, dialogó con la prensa y al respecto manifestó: "Hubo una seguidilla de hurtos los fines de semana. El último fue el sábado pasado, ningún salón quedó con ventiladores. Intentaron llevarse los motores de agua, los desengancharon pero no pudieron".
En este sentido, Ayala agregó que personal del Consejo Escolar de Quilmes tuvo que acercarse al lugar para reparar las bombas impulsoras, porque sin el suministro no puede funcionar el comedor de verano.
Teniendo en cuenta la cercanía con el inicio de clases, la directora de la Escuela 33 enfatizó: "Hay que pensar cómo hacer con los ventiladores. Las temperaturas son muy elevadas hasta fines de marzo y los chicos y los docentes se empiezan a descomponer. Pedimos una comodidad básica".
Por otro lado, expuso que es imposible para la policía tener una patrullero las 24 horas, porque deben cuidar a los vecinos.
Para los docentes -que ayer reiniciaron sus labores- no deja de ser una preocupación el ver que la escuela fue una de las elegidas para cometer tres robos desde que se inició año, por lo que evaluarán las medidas a tomar para evitar ataques y robos en inmediaciones al colegio.