Quilmes se entrenó en la cancha auxiliar, donde los futbolistas trabajaron divididos en dos grupos e hicieron trabajos físicos y fútbol - tenis, y luego una práctica de fútbol, en la que el entrenador Ricardo Caruso Lombardi aprovechó para probar ciertos jugadores. Comenzó con un trote liviano alrededor de la cancha dos del anexo, continuó con partidos de fútbol - tenis en dos canchas a la vez, con equipos de tres jugadores, y terminó con ejercicios físicos en colchonetas. Así trabajaron Claudio Corvalán, Damián Leyes, Ariel Agüero, Francisco Cerro, Miguel Caneo, Pablo Garnier, Ernesto Goñi, Martín Cauteruccio, Pablo Vázquez y Leonel Ravest, que hizo esta tarea porque se recupera de una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla derecha. Además, trabajaron de manera diferenciada con un trote liviano Joel Carli,por una contractura en el aductor derecho y Luis Benítez por su contractura en el gemelo izquierdo y Sebastián Martínez (ampolla en un dedo del pie derecho). Al tiempo, el resto del plantel hizo una práctica de fútbol que duró setenta minutos, dividida en dos tiempos de treinta y cinco. El equipo de azul se paró con un 3-4-1-2 y alineó a Silvio Dulcich; Jorge Serrano, Darío Carrizo (defensor a prueba, viene de Petroquímica de Comodoro Rivadavia) y Santiago Petrovich (juvenil del club); Sergio Hipperdinger, Pablo Mattos, Emiliano Carrasco y Jacobo Mansilla; Franco Cáceres (otro joven del club); Ramón Ábila y Martín Giménez. En tanto, el conjunto de pechera verde se paró con idéntico esquema, y formó con Walter Benítez; Diego Barbero, Wilfredo Olivera y Nicolás Elicio; Germán Mandarino, Fernando Screpis (volante a prueba), Cristian Bustos y Matías Morales; Jonathan Di Zeo (enlace a prueba); Fernando Telechea y Leonardo Iglesias. El equipo de azul ganó 4 a 1, con goles de Mansilla (x 2), Ábila y Giménez. Iglesias descontó para el verde.