Quilmes se entrenó en la cancha auxiliar con la mente puesta en Racing, y por eso los futbolistas hicieron tareas físicas en un circuito, que consistieron en fuerza, velocidad y coordinación. No obstante, el plantel participó durante una hora de una extensa charla con entrenador Ricardo Caruso Lombardi para pulir los errores que cometieron en el penoso partido ante Godoy Cruz en San Luis. Luego, el entrenamiento consistió primero en una entrada en calor con toques de pelota por grupos, con una exigente tarea física en la cancha dos, donde los futbolistas participaron de un circuito de fuerza, potencia, velocidad y coordinación con seis estaciones. A posteriori, se formaron grupos de cinco, en ejercicios que incluían fuerza con pesas y bolsas de arena, trineos, saltos a vallas y a cajones, coordinación entre aros y conos y slalom entre estacas. Luego, este trabajo se alternaba con ejercicios en colchonetas. Al mismo tiempo, los tres arqueros (Hernán Galíndez, Emanuel Trípodi y Diego Morales) hacían trabajos específicos del puesto bajo las órdenes de Juan Chumba. El único futbolista que trabajó de manera diferenciada fue Emiliano Carrasco, que tiene un desgarro en el isquiotibial izquierdo, que se produjo en el fútbol reducido del lunes, por lo que sólo realizó trabajos de kinesiología. Por su parte, Pablo Vázquez, que tenía una fatiga muscular en el aductor derecho, trabajó con normalidad. Quilmes volverá a entrenarse hoy por la mañana, desde las 10 y a puertas abiertas en el campo auxiliar, donde repetirán trabajos técnicos. Voces Uno de los jugadores que rompió el silencio fue el joven Enzo Kalinski, quien en declaraciones radiales, indicó: “Es muy difícil nuestro presente, pero lo bueno es que salvo Gimnasia, el resto de los rivales directos no sumaron, pero tenemos que pensar en nosotros. Hay mucho para corregir, todos los partidos nos marcan varios goles. No me imagino que Racing vaya para atrás”. En tanto, Pablo Garnier expresó su pena por el nuevo bajón Cervecero y añadió: “Seguimos muy dolidos porque no esperábamos perder así. Los dos goles de ellos fueron por culpa nuestra, y esos golpes te pegan muy duro. Saber que perdemos por errores nuestros te da mucha más bronca y además impotencia, más allá de que sabemos que no se jugó muy bien. Ahora tenemos que recuperarnos rápido, se viene una nueva final, con Racing, y debemos que dejar todo en la cancha, por nosotros y por la gente. La verdad que los hinchas de Quilmes se portaron muy bien, nos apoyaron, vinieron muchísimos hasta San Luis, hasta creo que eran más que los de ellos. Por eso tenemos que darles una alegría y ganarle a Racing”.