Dos adolescentes desaparecieron en la noche del lunes cuando nadaban junto a amigos en aguas del Río de la Plata, a la altura de la ribera quilmeña. Tras un arduo rastrillaje, fue hallado el cuerpo de uno de ellos, mientras que al cierre de esta edición continuaba el operativo para encontrar al segundo joven. En la noche del lunes, cuatro jóvenes, oriundos de Capital Federal, se sumergieron en aguas del Río de la Plata ante la vista del padre de uno de ellos que los custodiaba desde la orilla. En cuestión de minutos, ya pasadas las 21.30, el río comenzó a crecer rápidamente y dos de ellos fueron perdidos de vista, mientras que los otros dos lograron nadar hasta la orilla. Los esfuerzos por salir a la búsqueda de los jóvenes desaparecidos, por parte del adulto que los acompañaba, fueron en vano. La notable crecida de las aguas, sumado a la escasa visibilidad, imposibilitaron la tarea. El hombre, padre de uno de los menores desaparecidos, acudió inmediatamente a pedir ayuda al personal de Prefectura Naval Argentina. “El río había crecido muchísimo. Se acercó un hombre desesperado para denunciar que habían desaparecido dos chicos, de 14 y 15 años, a los que los había arrastrado el agua cuando nadaban en el extremo sur de la escollera del Club Náutico. Es una zona muy peligrosa, donde está prohibido bañarse, tal como lo indica los carteles que están ubicados en la orilla”, indicó a este medio el prefecto Ricardo Oviedo. Las tareas El rastrillaje se hizo de forma acuática y terrestre. “Comenzamos la misma noche del lunes, una hora después de la señalada como la que fueron vistos por última vez los chicos. Intentamos sostenerla durante la noche, pero debido a la fuerte crecida y la falta de iluminación, tuvimos que suspenderla y retomarla en primeras horas de la mañana”. A las 15.30 de ayer fue hallado el cuerpo de un joven. “Se estima que se trata de uno de los chicos desaparecidos. Hemos pedido la colaboración de la policía de la provincia también en la búsqueda y estamos recorriendo toda la zona”. El prefecto señaló que “es la primera vez que en funciones debo enfrentar este tipo de búsquedas. Es un hecho muy desgraciado, eran chicos que se estaban refrescando sin tener en cuenta la peligrosidad de la zona. Están las advertencias en carteles, pero la gente se mete igual. Ya a la hora en que los chicos desaparecieron no estaban los guardavidas. La gente tiene que tomar conciencia de estos hechos”.