El defensor continuará en el Cervecero luego de que se cayera su llegada al Sabalero, pues los dirigentes del club santafesino no querían a un futbolista que está en plena recuperación de una lesión.
Finalmente, Wilfredo Olivera se quedará en Quilmes y no viajará a Santa Fe para sumarse a Colón. A pesar de que el defensor tenía todo acordado con el club y sólo restaba que se levante la inhibición para incorporar jugadores, la Comisión Directiva le bajó el pulgar al marcador central luego de enterarse que llegaba con una molestia en la rodilla izquierda -no es la operada por su rotura de ligamentos- que no le permitía entrenarse con normalidad.
Al hablar de las complicaciones del pase, Willy confesó que la operación no se realizó por su honestidad con el Sabalero. "Sabía el esfuerzo que estaba haciendo Diego Osella por llevarme y le hice comunicar por mi representante que todo se me podía ir en dos días como en unas semanas", señaló.
En ese sentido, aseguró que al técnico "le dije que lo charle con los dirigentes porque no quería ir a poner en juego la cabeza de él". "No quería sacar ventaja de eso porque no correspondía, quise ser sincero y si se daba, se daba. Si no, me quedaba acá en Quilmes, como terminó ocurriendo", remarcó.
De todos modos, el zaguero valoró el accionar del adiestrador del elenco santafesino: "El dijo que me quería igual, pero era entendible que los directivos quieran llevar un jugador que esté al ciento por ciento de entrada porque si no seguramente la gente iba a criticar que llevaron un futbolista lesionado".
A su vez, habló del respaldo que le brindaron sus compañeros en todo momento y consideró que "el grupo nunca quiso que me vaya y eso también me dejaba un poco pensando". "Que me tengan tanto cariño y que quieran que siga me ponía muy contento", aseguró. "El afecto de la gente también. Fue una decisión difícil, pero la había tomado porque yo quería arrancar jugando", añadió.
Ponerse a pleno
Por otra parte, Olivera expresó que "ya estoy pensando acá en Quilmes, en recuperarme y ganarme un lugar". Y sostuvo: "La voy a pelear como lo hice desde que me trajo Caruso. Siempre lo hice en todos lados y ésta no va a ser la excepción".
"El objetivo mío era volver de las vacaciones y pelear un lugar porque sabíamos que todos mis compañeros terminaron jugando y yo no tuve esa suerte. Estaba preocupado por si me iba o me quedaba, pero ahora sólo pienso en ponerme bien y que pase el dolor", resaltó.
Por último, el marcador central confió en que en este 2014 pueda revertir su situación en el Decano: "El año pasado había arrancado de la mejor manera y terminé mal por la lesión. Ahora comencé así por esta molestia, pero esperemos terminarlo bien".