Trabajadores de la Unión Ferroviaria (UF) cumplieron ayer por la mañana un paro total en la línea Roca que mantuvo paralizado por más de seis horas el servicio que circula por Quilmes y Berazategui. La medida provocó serios trastornos a los habituales pasajeros de la región que se desplazan por ese medio de transporte. Según denunciaron, algunos miembros de la UF sufrieron el “ataque de una patota” supuestamente de la filial platense de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Al respecto de los incidentes, Eduardo Montenegro, vocero de la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (UGOFE), sostuvo: “No sabemos si mañana (hoy) van a cortar el servicio, nosotros esperamos que no se produzcan interrupciones”.