Así lo aseguró el arquero y capitán de Quilmes, quien dejó entrever su fastidio por la ausencia de respuestas al reclamo salarial que impulsó la ausencia de los jugadores en el entrenamiento del miércoles.
"No nos sentimos acompañados. Nos duele, porque es una situación rara, que no suele ser habitual. Y sentimos que el plantel está solo, que no está siendo ayudado". Así de claro y contundente fue Emanuel Trípodi. El arquero de Quilmes puso en simples palabras los argumentos que llevaron al plantel cervecero a pegar el portazo y ausentarse en el entrenamiento del miércoles, con la firme convicción de mostrar su disconformismo con la dirigencia del club, que tiene con los jugadores una deuda económica importante, pues se les debe los sueldos de febrero y marzo, más las primas, el aguinaldo e incluso el premio por el ascenso del año pasado.

Y si bien la plantilla dio el presente ayer y practicó con normalidad de cara al cruce de mañana ante San Martín de San Juan por la octava fecha del Torneo Final, en un compromiso clave para ambos en pos de permanecer en la elite del fútbol nacional, el fastidio continúa en el seno del grupo.

Así es como el portero y capitán tomó la posta con sus declaraciones y dejó en evidencia cuáles son las sensaciones que recorren los pasillos de la entidad de la región. "El plantel está más que molesto. Promesas hay desde hace mucho tiempo, y quizás cuando esas promesas dejan de ser serias, todos nos desalentamos un poco", sentenció el protagonista.

La pauta de esa postura radica en lo que ocurrió en la previa de la tercera fecha del campeonato. Allá por mediados de febrero, los futbolistas de Quilmes también pusieron el grito en el cielo y estuvieron cerca de no viajar a Santa Fe, donde los esperaba Unión para otro choque trascendental. En ese momento se acordó el pago correspondiente a diciembre pasado y el equipo jugó ante el Tatengue para vencerlo 3 a 0, como visitante.

Incertidumbre

Ahora la historia recrudeció. El plantel optó por no entrenarse el miércoles y si bien al cierre de esta edición se depositó parte del dinero adeudado por la dirigencia del Cervecero, lo cierto es que el malestar está latente.

Trípodi, en declaraciones radiales, puntualizó: "Estamos con el día a día viendo qué pasa. Estamos con la máxima predisposición porque sabemos lo importante de este partido con San Martín, pero con incertidumbre de ver qué pasa porque la solución no aparece".

Por lo pronto, quien apareció para mediar ante el conflicto es Sergio Marchi, el Secretario General de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), que destacó la colaboración del plantel cervecero al retornar al trabajo, pues, según sus palabras, en las últimas horas "se les iba a depositar parte de la deuda que acordaron", instancias que se dio en la noche de ayer.i