El Tribunal Oral Nº 2 de Quilmes condenó con diez y cinco años de prisión a Juan Carlos Trejo y a José Luis Sosa, respectivamente, al considerarlos autor intelectual y autor material del crimen del delegado de la UOCRA, Pablo Molina. La sentencia generó repudios tanto por parte de los allegados a los imputados, como de los familiares de Molina. El fiscal del juicio, José María Gutiérrez, había solicitado en los alegatos 16 años de prisión para los dos acusados. En tanto, los defensores de Trejo y Sosa insistieron en que ambos “son inocentes” y destacaron “falta de pruebas”. Familiares y compañeros de los acusados y de la víctima aguardaron la sentencia ayer fuera de los Tribunales, ubicados sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, en el centro quilmeño. Gran cantidad de efectivos policiales, tanto dentro como fuera del palacio judicial, velaban por evitar cualquier tipo de incidentes entre los sectores opositores del gremio de la construcción. Los magistrados Rubén Sánchez, Ariel González Elicabe y Julia Rutigliano anunciaron, cerca del mediodía, las penas de 10 años de prisión para Trejo y cinco para Sosa. Los familiares de los condenados aseguraron que apelarán la resolución; los de Molina, expresaron su desilusión porque esperaban al menos quince años de condena. “Son inocentes y no tienen que cumplir una condena, no se encontró arma homicida, no hay pruebas, nada”, señaló una de las familiares de los imputados. La mujer insistió con lamento que “no se hizo justicia”, pese a que la pena ha sido mucho menor a lo pedido en los alegatos y adelantó que “iremos a Casación a apelar por la inocencia de los dos”.