Félix Grzemailo aseguró que los “carreros” van a la villa Los Eucaliptos para comprar las dosis que luego son revendidas por los narcos en otros barrios del distrito.
El director de Empadronamiento y Fiscalización Equina de Quilmes, Félix Grzemailo denunció que en el distrito se utilizan carros tirados por caballos para hacer delivery de paco, debido a que ese tipo de transporte carece de control policial y garantiza impunidad a los narcotraficantes.
En este sentido, el funcionario reveló que hay "carreros" que se trasladan en horarios nocturnos hasta la villa Los Eucaliptos de Quilmes Oeste, donde compran las dosis, que luego serán revendidas en otros barrios. "A partir de la medianoche, se los puede ver circulando por las avenidas La Plata, Zapiola y Dardo Rocha en dirección a Los Eucaliptos, donde se encuentran la gran mayoría de las cocinas de paco", aseguró Grzemailo en diálogo con El Quilmeño. "Ahí compran las dosis que luego trasladan a otros sectores, principalmente a San Francisco Solano", remarcó.
El director de Empadronamiento y Fiscalización Equino descubrió esta modalidad al inspeccionar varios carros, cuyos caballos se encontraban en pésimo estado de salud. "Cuando vemos un animal famélico y descuidado tenemos que intervenir para rescatarlo, pero muchas veces nos encontramos con cargamentos de droga. La última vez nos topamos con 120 dosis de paco y lógicamente dimos aviso a la policía, lo que me valió una amenaza de muerte", enfatizó Grzemailo, quien ya realizó 16 denuncias por recibir comunicaciones telefónicas con "advertencias". "Me llaman para decirme que me deje de romper las pelotas con los controles a los caballos. Pero no les tengo miedo, al único que le temo es a Dios", sostuvo el funcionario de Quilmes, quien tiene una larga trayectoria como proteccionista de animales.
Impunidad
Los narcotraficantes saben que, para recibir la droga, no pueden despertar ningún tipo de sospecha y, por este motivo, "contratan" a los carreros. Según Grzemailo, ya no utilizan motos para el traslado de sustancias por la gran cantidad de controles que se realizan en el vía pública. "Las motociclistas están bajo la lupa por la modalidad motochorros, en cambio a los carros tirados por caballo no los para nadie", expresó el funcionario, quien agregó que "la policía y la Dirección de Tránsito deberían parar a todos los que circulan con equinos, porque el 98 por ciento de los que están en la calle son robados y no tienen ningún tipo de documentación".
Finalmente, Grzemailo consideró que "el maltrato hacia los caballos es una vergüenza, no sólo en Quilmes sino también en Berazategui, Florencio Varela y toda la Provincia". "Yo amo a los animales y me da mucha bronca que se los utilice para esto", sentenció.