Momentos de gran tensión se vivieron en Bernal cuando vecinos de la zona impidieron que un grupo de operarios de EDESUR ponga en funcionamiento una antena telefónica que había sido clausurada dos días antes a través de un fallo judicial. Si bien no hubo agresiones físicas se produjeron fuertes cruces verbales, a tal punto que tuvieron que intervenir tres efectivos policiales que habían llegado en compañía de los trabajadores, ya que preveían de antemano que se podían generar roces con los miembros del vecindario. La tranquilidad se quebró en horas del mediodía, cuando los tres empleados y los tres uniformados arribaron a la antena de telefonía celular que se encuentra entre las calle Fierro y Pueyrredón, con claras intenciones de rehabilitar el suministro energético que había sido cortado 48 horas antes. En ese momento, al observar los movimientos sospechosos de los trabajadores de EDESUR, algunos vecinos comenzaron a avisar a todo vecindario para que se movilice e impida que si viole la clausura. Una vez reunidos, los vecinos enfrentaron la situación. Tras varios cruces de palabras y más de dos horas de tensión, los empleados decidieron retirarse sin poner en funcionamiento la antena que clausuró el Juez de Faltas Nº 1 de Quilmes, Adrián Rodríguez. “Estuvieron dos horas en el lugar esperando que no hubiera nadie para hacer la operación, pero lo impedimos”, sostuvo Pedro González, referente de Vecinos Autoconvocados contra las Antenas en Quilmes.