Debido a la inseguridad que sienten que se vive en el barrio, ahora incrementada por la construcción de las viviendas reclaman mayor presencia de Gendarmería para que se puedan hacer las obras
Los vecinos afincados en las Villas Itatí y Azul realizaron durante la semana cortes de tránsito en el Acceso Sudeste e interrumpieron el servicio ferroviario en la zona de Bernal, en reclamo de mayor seguridad para quienes se encuentran construyendo las viviendas del barrio. Los cortes se dieron en más de una oportunidad, por dos o tres horas y en cada ocasión los vecinos manifestantes utilizaron esta modalidad para hacer oír su reclamo: “Un grupo de gente que se opone a la construcción de viviendas en la zona se roba todo, es más corrieron al camión que traía los materiales para hacer las viviendas”. Los manifestantes expusieron que ya existen seis denuncias presentadas en la comisaría por parte del titular de la obra, debido a que como manifestaron: “A la persona encargada de la obra la saquearon, golpearon, apedrearon y hasta lo amenazaron con armas. Siempre este mismo grupo. No nos están escuchando. Pedimos que nos escuchen a través de cortes”. Al respecto, los habitantes de las villas Azul e Itatí prometieron continuar con esta medida de fuerza “todos los días y a la misma hora, hasta que tengamos una respuesta definitiva” porque según sentenciaron quieren “vivir dignamente”. Debido a la inseguridad que sienten que se vive en el barrio, ahora incrementada por la construcción de las viviendas reclaman mayor presencia de Gendarmería para que se puedan hacer las obras. Una lugareña denunció: “Hay gente que no quiere que avance esta obra. Los trabajadores no pudieron avanzar porque esta gente los corre. El reclamo es contra el municipio porque no les ponen seguridad para que puedan hacer las viviendas. Nos dicen que esperemos pero no podemos esperar más”. Otra por su parte, sostuvo: “Por fin van a hacer las viviendas para Villa Azul pero hay un grupo de personas que se opone. Entonces los trabajadores no tienen las condiciones de seguridad para poder trabajar”. Un lugareño explicó que “son 145 viviendas y las estamos esperando desde el 2010. Viene esta gente y no permite que se haga la obra. Hay que estar de día y de noche cuidando el lugar. La policía no entra, no nos ayuda. A los pibes que no tienen nada que ver los llevan presos, pero a estos sinvergüenzas que boicotean la obra no les tocan un pelo”.