Vecinos de Quilmes Oeste exigieron mayor seguridad en la zona tras la muerte de un profesor de escuela de un balazo por la espalda cuando intentó escapar corriendo de cinco motociclistas que lo interceptaron con aparentes fines de robo, cuando llegaba a bordo de su auto a su casa. Pese a que le robaron el vehículo, los investigadores no descartan otras posibilidades. El episodio ocurrió el miércoles a la noche, pasadas las 22, en el cruce de las calles Vélez Sársfield y Amoedo. Según informaron fuentes policiales, el docente Angel Chiezza -de 42 años- llegaba a su casa a bordo de un Chevrolet Astra cuando fue interceptado por cinco hombres, cada uno a bordo de una moto. En base a los dichos de un testigo que vio la situación, la policía determinó que Chiesa, al verse rodeado por los motociclistas, bajó de su Astra y empezó a correr con intenciones de escapar. En ese momento, agregaron los voceros, recibió al menos un tiro por la espalda, a raíz del cual cayó muerto a unos 100 metros del lugar donde había sido interceptado. Tras el crimen de Chiesa, los agresores escaparon del lugar con las motos y el auto de la víctima, que abandonaron a pocas cuadras, en inmediaciones de un asentamiento, en la localidad de San Francisco Solano. Además, el testigo que declaró en la causa dijo que vio el momento en que el profesor era rodeado por los motociclistas y que le pareció advertir una discusión previa a que la víctima comenzara a correr y fuera baleada. Los pobladores de la zona salieron a reclamar mayor seguridad y más patrullajes por temor a que se repitan episodios similares. Hipótesis del crimen Si bien la principal hipótesis policial es que Chiesa fue víctima de un asalto, los investigadores no descartaban que haya habido una pelea previa entre la víctima y los agresores por algún problema de tránsito, lo que se procuraba determinar. Tras el crimen del profesor, los vecinos llamaron al 911 y personal de la seccional tercera de Quilmes acudió al lugar e inició las tareas de rigor. En ese sentido, los efectivos realizaron un operativo en la zona, en el marco del cual encontraron el Astra del profesor abandonado en inmediaciones de un asentamiento, a unas cinco cuadras de donde se cometió el crimen. En ese marco, un jefe policial manifestó que en poder de la víctima se hallaron sus efectos personales intactos, un dato que refuerza la teoría de crimen pasional. Chiezza era profesor de una escuela de Florencio Varela, también daba clases de computación y vivía solo, ya que se había divorciado. Finalmente, su cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Quilmes para ser sometido a la autopsia.