Docentes y padres confirmaron que hubo cambios en la conducta de los menores. Reclaman más personal policial en la zona y la presencia de un patrullero para vigilar los horarios de ingreso y egreso a la institución inicial.
La comunidad educativa del Jardín 943 de Florencio Varela puso el grito en el cielo, a raíz de la violenta ola delictiva que afecta a los padres de los alumnos de ambos turnos, quienes son asaltados frente a sus hijos cuando los llevan o retiran del establecimiento; situación que generó importantes trastornos en la conducta de los menores.
Docentes de la institución -ubicada en el barrio Villa Argentina, a pocas cuadras de la estación de trenes de Ardigó- confirmaron esta situación. "Uno de los nenes que fue testigo de un asalto recreó la situación traumática que vivió delante de sus compañeros. Son cosas muy fuertes para un chiquito que lo marcan para siempre", describió una de las maestras, que prefirió no dar su nombre para evitar ser sancionada.
El Quilmeño también dialogó con las víctimas directas de este flagelo, los padres de los chicos. "Pibes de entre 4 y 8 años, que van al jardín y a la Escuela N° 9, vieron cómo un delincuente forcejeaba para robarle la mochila a un hombre y se le caía el arma de fuego. Sus madres comentaron que ahora tienen miedo, no quieren ir a estudiar", manifestó Evangelina Benítez, quien -luego- agregó: "Esto es así: roban a toda hora, todos los días y delante de cualquiera. No importa nada".
Los padres juntaron firmas y enviaron un petitorio al Municipio de Varela y a la Comisaría 2da. En respuesta, ayer se hizo presente el secretario de Seguridad municipal Oscar Barros, quien aseguró que "se está trabajando para reforzar la seguridad en la zona".