Llegó Serrano y entrenó Cerro. Quilmes continúa con los trabajos de pretemporada con vistas al inicio de la próxima temporada de la Primera B Nacional 2001/2012 -hubo doble turno, con tareas físicas por la mañana y trabajos con pelota por la tarde- y la novedad de la jornada fue la presencia del ex volante de San Martín de Tucumán, Jorge Serrano, y Francisco Cerro, quien todavía no terminó de acordar su continuidad, pero lo haría en las próximas horas porque Caruso lo quiere sí o sí. El arquero Silvio Dulcich ya se despidió del Aurora de Bolivia y la idea es que llegue antes del lunes. Caruso Lombardi ya tiene a 4 de los refuerzos trabajando bajo sus órdenes. Es que en la mañana de ayer, el volante Jorge Serrano se presentó en el entrenamiento y trabajó junto a sus nuevos compañeros. El ex volante del Santo tucumano se suma a la llegada de: Wilfredo Olivera (defensor de Libertad de Sunchales), Cristian Bustos (volante Estudiantes de Buenos Aires), y Jacobo Mansilla (volante por izquierda de Defensores de Belgrano). Pero esa no fue la única novedad del doble turno. La otra pasó por la presencia del mediocampista santiagueño Francisco Cerro, quien no firmó contrato y quedó libre, se sumó al plantel 2011/12 que conduce Ricardo Caruso Lombardi y de esta manera, la base del equipo anterior va tomando forma. El volante, seguramente, arreglaría su vínculo en las próximas horas, aunque el empresario que lo maneja evaluará la situación y las ofertas. Ahora la directiva de Quilmes trabaja para que sigan Sebastián Martínez, Pablo Garnier y Martín Cauteruccio. En lo que respecta al entrenamiento, Quilmes se entrenó en doble turno. En el turno matutino, se realizó un trabajo físico. Todo comenzó con un trote en el campo de juego del estadio Centenario, luego los futbolistas se trasladaron al gimnasia de la Villa Centenario para hacer tareas de fuerza general y coordinación en el gimnasio. La práctica finalizó con pasadas de cuatrocientos metros. Una vez que terminó todo, el plantel almorzó en la concentración del estadio y después del descanso, llegó el turno de la pelota. Primero hicieron un trabajo técnico en la cancha, y luego hubo fútbol en espacios reducidos. El único que trabajó diferencia fue Leonel Ravest, quien sólo trotó porque se recupera de una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla derecha.