Los damnificados le reclaman al municipio la reanudación de tareas de limpieza que fueron abandonadas hace meses. Si llueve poco se anegan las calles y con una tormenta fuerte el agua llega a las casas.
Un grupo de vecinos de la Ribera de Quilmes denunció que numerosas calles se inundan cada vez que llueve, debido a la falta de mantenimiento de las zanjas que se encuentran "colmadas de mugre".

Si bien esta problemática se repite en varios pasajes, sobre la calle Yoldi -entre Otamendi y España- la situación es caótica, porque el agua llega hasta las viviendas los días que las precipitaciones son intensas. En diálogo con este medio, Juan Manuel Lima, uno de los damnificados, manifestó: "La verdad es que estamos cansados de que se inunde la Ribera, en los días de lluvia ni siquiera se puede caminar y sacar los autos".

En este sentido, el vecino consideró que el origen del inconveniente es "la falta de mantenimiento de las zanjas" y denunció que "hace un buen tiempo que dejó de pasar el personal de la municipalidad de Quilmes que se encargaba de limpiarlas y ahora el agua se queda al borde de las calles".

Asimismo, comentó que "no hace falta una tormenta para que las calles queden completamente anegadas", al tiempo que señaló que "existen otros vecinos que se encargan de tirar mugre a los surcos sin darse cuenta las consecuencias que tienen esa mala costumbre".

"Los vecinos tienen que caminar en el medio del agua, con el peligro que ello representa. Tampoco pueden ingresar autos, colectivos, patrulleros ni ambulancias a la zona", añadió.

Caminos alternativos

Según Juan Manuel Lima, los conductores de los vehículos tienen que tomar caminos alternativos cada vez que se inunda el vecindario. Sin embargo, advirtió que esas vías "no están preparadas para recibir gran caudal de tránsito, ya que carecen de lomos de burro y señales".

"Es realmente peligros, hay una gran cantidad de alumnos que asisten a la Escuela Secundaria 79, a la de Educación Especial 506, y a la del jardín 901. Ya hubo accidentes", puntualizó.

Por último, Lima solicitó a la comuna quilmeña "la urgente limpieza de las zanjas para que no se inunde más la Ribera".