El solsticio de verano austral, que se produce en el hemisferio sur se presenta, según el calendario gregoriano, entre el 20 y el 23 de diciembre de cada año.
El día del solsticio de verano tiene el mayor período de luz del día, por lo que es considerado como la jornada más larga del año; aunque esto no es así para las regiones polares.
Los círculos polares marcan las zonas de la tierra donde el Sol no se pone (verano) o no sale (invierno) durante 24 horas, al menos una vez año.
El número de días en que esto ocurre aumenta a medida que se avanza desde el círculo polar hacia el polo respectivo. En los polos mismos, el día o la noche permanente dura tres meses y en el círculo polar, solo un día: el del solsticio correspondiente.