La expareja de la actriz y padre su hija Anna Chiara estuvo en la mesa de Juana Viale. Dio su versión de los hechos, salió al cruce de las acusaciones y se refirió al impacto de las denuncias.
Ricardo Biasotti fue uno de los invitados a La Noche de Mirtha (El Trece), en un programa conducido esta vez por Juana Viale, donde habló sin rodeos sobre uno de los episodios más polémicos de su vida: la denuncia presentada en su momento por su expareja, Andrea del Boca, madre de su hija Anna Chiara.
Tal como había hecho en su reciente exposición en el Senado, el empresario ofreció su versión de los hechos, cuestionó las acusaciones y se refirió al impacto que tuvieron en su vida, especialmente en su rol como padre. También explicó por qué eligió no responder públicamente a los duros señalamientos de la actriz.
“Mi posición fue siempre proteger la intimidad y privacidad de la nena. Era una menor que estaba siendo expuesta mediáticamente y estigmatizada. Annita nació con un problema visual; decían que tenía una discapacidad terrible, que era hija de un golpeador, abusador", expresó durante la mesa, que compartió con los periodistas Edgardo Alfano y Daniel Gómez Rinaldi, y la senadora Carolina Losada.
En ese contexto, Alfano reflexionó sobre cómo la opinión pública se inclinó a favor de la actriz: “Andrea del Boca es la figura conocida, la protagonista de telenovelas. Era ella quien denunciaba. ¿Cómo no iban a creerle?”.
Por su parte, Losada aportó otra mirada al debate. “Me lo hizo ver Guillermo Pardini y me dice: ‘Vos pensá que, cuando hablamos en los medios, siempre hablamos de la víctima y, en realidad, hasta que no se sepa, no sabemos si lo es’. Pero es automático; quizás hay que decir ‘la persona denunciada’ y ‘la denunciante’", dijo al senadora, al recordar una charla con el periodista que recibió una falsa denuncia.
Tras años de disputa judicial, Biasotti se había referido días atrás a su presente en una entrevista con LAM (América TV), luego de su paso por el Senado. Aunque en 2023 la Justicia dictó su sobreseimiento en todas las causas, incluida la más grave, aseguró que las secuelas personales aún persisten, especialmente en su vínculo con su hija.
En diálogo con Pilar Smith, describió el impacto emocional del proceso: “Es difícil seguir. El daño es muy grande y muy profundo”. A su vez, destacó el apoyo de su entorno y el respaldo judicial como pilares fundamentales para atravesar los momentos más complejos. “Fueron batallas muy duras, con daños y pérdidas importantes”, afirmó, dejando en claro que, más allá de los fallos, las consecuencias siguen presentes.
En cuanto al plano familiar, fue contundente: “Ella intentó impedir el vínculo y la presencia del padre en la vida de nuestra hija. Hizo todo lo posible y lo logró”.
“Es muy triste, porque los más afectados son los chicos y ninguno merece pasar por esto. Hay que respetar su derecho a tener una familia paterna y una identidad completa”, agregó, enfocándose en el impacto que estos conflictos generan en los hijos.
Sin profundizar en el origen de la disputa, reflexionó: “No tiene mucha explicación porque no es algo racional. Tal vez no supo hacerlo de otra manera”. Y por último, dejó abierta la posibilidad de una reconciliación: “Tengo la esperanza de recuperar a mi hija; es lo último que voy a perder. Sería muy lindo y sanador para ambos".