Entre su actuación en Tigre (1931) y River (1932 a 1939), el legendario Bernabé Ferreyra se encargó de escribir su brillante historia con goles. En la era profesional hizo 220 en 212 partidos, con lo cual llevó su promedio a 1,04. Cuentan que una vez se encontró con Carlos Gardel, quien, recordando el apodo del artillero, le dijo: "Así que usted es La Fiera". Y Bernabé devolvió gentilezas inmediatamente: "No, maestro. La Fiera es usted cuando canta". Bernabé nació en Rufino, Santa Fe, el 12 de febrero de 1909, y murió el 22 de mayo de 1972.
En 1973, Chile y la Unión Soviética se enfrentaron "a medias" por un pasaje hacia el Mundial de Alemania ´74. En la ida igualaron sin goles en Moscú, mientras que para la revancha los soviéticos ni siquiera viajaron a Sudamérica. La URSS quería jugar en un país neutral, debido al golpe de Estado que se había producido en Chile días antes (el 11 de septiembre), pero la FIFA no lo permitió. El 21 de noviembre, en el estadio Nacional, utilizado en ese momento como centro de detención por parte del régimen encabezado por Augusto Pinochet, el seleccionado local igual tuvo que salir a la cancha, anotó un gol sin oposición, por intermedio de Francisco "Chamaco" Valdés, y a continuación el árbitro dio por terminado el singular encuentro. La FIFA redondeó el trámite con un 2-0 que clasificó a Chile.
El 18 de octubre de 1967, por la sexta fecha del Campeonato Nacional, San Martín de Mendoza le ganaba por 2-1 a Rosario Central en Arroyito y, sobre el final, Benito Valencia, autor de los dos goles visitantes, hizo todo para convertir el tercero: tocó la pelota por encima del cuerpo de Edgardo Andrada y, cuando la pelota iba mansamente hacia el arco, un hincha canalla (conocido como el "Turco" Espip), saltó de la popular al campo, dominó el balón y, tras impedir el gol, volvió a la tribuna, aunque también tuvo tiempo para recriminarle al juez del encuentro por su actuación. Al árbitro, Aurelio Bossolino, no le quedó otra opción que respetar el reglamento y dar un pique en el lugar donde se había producido la insólita interrupción.