
La conductora opinó sin filtros sobre la ruptura de la pareja. Además, reveló un dato impactante sobre lo que ocurrió entre Siciliani y Castro mientras él estaba con Flor Vigna.
La reciente y escandalosa ruptura entre Griselda Siciliani y Luciano Castro continúa siendo uno de los temas más comentados del espectáculo, sumando voces, interpretaciones y pronósticos en televisión. Esta vez, Sabrina Rojas, expareja del actor y madre de sus dos hijos más chicos, habló sin rodeos y lanzó una predicción tajante en pleno aire de Sálvese Quien Pueda (América TV).
Todo comenzó luego de que el programa compartiera un informe de Paula Varela, quien aseguró que la separación es real y que la decisión habría salido de Siciliani. Rojas tomó la palabra y afirmó con seguridad. “Para mí, van a volver”, dijo apenas inició el debate.
La conductora profundizó sobre el vínculo entre la expareja, poniendo el foco en la personalidad de Castro ante crisis sentimentales. “El gordo lo va a lograr. Él siempre quiere volver”, aseguró, convencida de que el actor no se rinde fácilmente cuando se trata de relaciones importantes en su vida.
Rojas también cuestionó los motivos que se difundieron sobre la ruptura. Según Siciliani, habría sido por la exposición mediática y no por una infidelidad. “Lo único que no entendí es que Griselda dijo que no se separaba por la infidelidad, sino por lo mediático. Pero de lo mediático, el gordo no tiene la culpa. Tiene la culpa de la infidelidad, pero no de lo mediático”, sostuvo.
Finalmente, volvió a insistir con su teoría y dio incluso un plazo. “Si ella es de otra liga, como él marcó, no vuelve. Pero si ella es un ser común, normal, van a volver en un par de meses, les doy tres meses”, concluyó, fiel a su estilo frontal.
La discusión también dejó lugar a un dato impactante que Rojas reveló sobre la relación de Castro y Siciliani mientras él salía con Flor Vigna.
En SQP, mientras veían y comentaban sobre el nuevo tema de Flor VIgna, la conductora relató que mientras ella trabajaba en Carlos Paz, observó la cercanía entre Castro y Siciliani, ya que Luciano estaba haciendo una obra con una amiga de ella. Según Sabrina, todo le resultó evidente: “Veo que llega Griselda a Mar del Plata. Y yo toda la historia ya la sabía. Lo viví y dije: ay, pobre Flor”.
Aclaró que nunca intervino ni habló con los involucrados. “Yo siempre callada, nunca dije nada, por supuesto”, aunque su intuición sobre lo que ocurría fue clara desde ese momento.