Lo afirma un estudio. Entre los principales motivos se encuentran que la acción adictiva es mayor en las mujeres y en su miedo a engordar en el corto plazo.
Según un estudio publicado en la revista médica New England Journal of Medicine, a las mujeres les cuesta más dejar de fumar que a los hombres.
Entre las principales respuestas al por qué de esta situación, el artículo señala que la acción adictiva es mayor en las mujeres y, principalmente, el temor de ellas por engordar: al dejar el cigarrillo, pueden subir cinco kilos en el corto plazo.
A su vez, el informe revela que el consumo de tabaco aumenta un 25% el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares más en mujeres que en hombres, y que ellas tienen dos a tres veces más probabilidades de contraer cáncer de cuello uterino y son un 25% más propensas a sufrir fracturas por osteoporosis, en comparación con aquellas mujeres que no fuman.