Según un estudio de la Fundación MAPFRE, las caídas ocurren en mayor
medida en el dormitorio, patio, comedor, cocina y baño. En el 22,7% de
los casos se produjeron fracturas, y en el 48,5% contusiones y golpes.
Una investigación de la Fundación MAPFRE reveló que el 29% de los adultos mayores de 65 años se cayó durante 2011, el 56,7% fuera del hogar pero el 43,3 % restante dentro de su propio domicilio, principalmente en el dormitorio, patio, comedor, cocina y baño. Los mareos o tropiezos fueron los motivos más comunes. En el 22,7% de los casos se produjeron fracturas y en el 48,5% contusiones y golpes.
Respecto a la frecuencia, el 60% se cayó solo una vez, el 16,3% dos veces, el 13,8% tres veces, el 9,9% cuatro o más veces durante el año pasado.
Asimismo se identificaron como “segmentos más vulnerables a las caídas” las mujeres (34%), llegando a los 80 años o más (35,5%), quienes no están en pareja (34%) y quienes no conviven con nadie (37%).
También se verificó una mayor prevalencia de caídas entre quienes necesitan ayuda para realizar actividades diarias (42,6%). Y se detectó un déficit respecto de los elementos de ayuda o agarre en las viviendas que podrían ser medidas de prevención de accidentes o caídas, especialmente en el baño; mientras que cuatro de cada diez adultos mayores tienen muebles u objetos que obstaculizan la circulación.
Estos datos fueron recogidos en el “Estudio de investigación sobre seguridad en el domicilio de personas mayores” elaborado por la Fundación MAPFRE Argentina a base de una encuesta realizada en el área metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires y las principales ciudades del interior del país. Desde 2010, la Fundación desarrolla la campaña “Con mayor cuidado” de concientización y prevención de riesgos en el hogar dirigida a adultos mayores.
Los accidentes “El hogar es uno de los entornos donde se produce un mayor número de accidentes, principalmente caídas, intoxicaciones y quemaduras. Muchas de estas situaciones de riesgo podrían evitarse si se analizan las causas y se tomaran las medidas oportunas”, explicó Mauricio Riba, responsable de la campaña.
Respecto a las caídas, Riba comentó que suelen ocurrir por causas evitables, por ejemplo, acumulación de muebles y objetos, iluminación deficiente en la vivienda, por lo que con la campaña “se apunta a la prevención primaria, a identificar los riesgos y evitarlos”.
Cabe destacar que muchas de las medidas de prevención no requieren presupuesto o tienen un bajo costo.
En el estudio también se consultó sobre:
Lugar donde sufrió la caída en el hogar:
Dormitorio, 19,3%.
Comedor/salón, 17%.
Patio, 17%.
Cocina, 14,8%.
Baño, 13,6%.
Pasillo/zona de paso, 6,8%.
Escaleras, 3,4%.
Otros, 8%.
Motivo de caída:
Mareo, 18,2%.
Tropiezo, 15,8%.
Mal estado del piso/desniveles, 11,8%.
Escalones/escalera, 8,9%.
Problemas en las piernas/pisó mal, 7,4%.
Resbalón, 6,4%.
Suelo mojado, 4,9%.
Distracción/torpeza, 4,9%.
Causada por una mascota, 3%.
Problemas médicos
previos, 3%.
Calzado, 2%.
No pudo sostenerse, 2%.
Lugares difíciles, 2%.
Se enredó/enganchó, 1%.
Otras, 7,3%.
Las lesiones
Respecto a las consecuencias, el 47,8% de los adultos mayores sufrió alguna lesión por la caída:
Contusión/golpes, 48,5%.
Fractura, 22,7%.
Esguince/torcedura, 8,2%.
Cortes, 8,2%.
Traumatismos sin especificar, 7,1%.
Disloque/fisura, 4,1%.
Traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento, 3,1%.
Lastimaduras sin especificar, 3,1%.
Desgarro, 2,1%.
Otros, 5,1%.
También, en el estudio se indicó que el 80,4% recibió asistencia médica tras la caída. El 34,6% solicitó asistencia médica llamando a un familiar o conocido; el 32% fue personalmente o lo llevaron los familiares;
En tanto, el 64,1% recibió asistencia en una guardia de un hospital o sanatorio; el 24,4%, en un consultorio médico; 12,8%, en su domicilio; 1,3%, en una salita de barrio
El 60% se cayó sólo una vez, el 16,3% dos veces, el 13,8% tres veces, el 9,9% cuatro o más veces durante el año pasado.
Consejos para evitar problemas Respecto a las medidas de prevención de los accidentes domésticos en personas mayores, desde la Fundación MAPFRE se recomienda adaptar las viviendas para que estas sean lo más cómoda y segura posible respecto a las capacidades de cada uno. Asimismo se aconseja eliminar aquellos elementos que puedan entorpecer la marcha y colocar otros que favorezcan a seguridad.
ILUMINACION: La luz debe ser amplia e indirecta en todas las áreas, principalmente en el dormitorio y baño.
Las pantallas deben ser traslúcidas y las bombillas, mate.
VENTANAS: Es mejor que sean correderas para evitar el accidente cuando se abran hacia dentro.
MOBILIARIO: Es recomendable poner pocos muebles, especialmente en el camino a las zonas más utilizadas como la cocina y el baño.
Lo mejor es prescindir de felpudos y alfombras porque pueden provocar tropezones, pero si tienen deberían estar pegados al suelo.
Las sillas y sillones deben tener apoyabrazos y respaldo. El asiento debe ser firme, no hundirse.
El desorden puede provocar caídas.
BAÑO: El suelo más seguro es el antideslizante y se recomienda sustituir la bañera por un sector de ducha.
Es aconsejable colocar una alfombrita antideslizante dentro y fuera de la bañera o sector de ducha.
Elevar la altura del inodoro hace disminuir los esfuerzos al sentarse y levantarse.
Es muy útil colocar barras de apoyo en bañera, lavabo e inodoro.
DORMITORIO: Se recomienda que la altura de la cama esté entre 45 y 50 cm.
El colchón no debe hundirse y la ropa de cama debe ser ligera.
La distribución de los muebles debe permitir moverse con andador, bastón o muleta.
COCINA: La distribución de los muebles en forma de L permite tener siempre un punto de apoyo.
El suele debe estar seco y limpio. El piso más seguro es el antideslizante.
Los utensilios que se usan habitualmente deben estar al alcance de la mano.
Es útil contar con detectores de humos y escapes de gas.