La enfermedad de Alzheimer es una patología cerebral progresiva que se caracteriza por una degeneración de las células nerviosas del cerebro y una disminución de la masa cerebral.
"Las manifestaciones básicas de la enfermedad son la pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial y el deterioro intelectual y personal. En la mayoría de las personas afectadas los síntomas aparecen por primera vez después de los 60 años de edad", manifestó el Dr. Pablo Richly, médico neuropsiquiatra, Director del Centro de Salud Cerebral (CESAL) y Presidente del Capítulo de Neuropsiquiatría de las Asociación de Psiquiatras Argentinos.
Se estima que para el 2050, la enfermedad de Alzheimer será una "epidemia global", según el director ejecutivo de la Alzheimer's Disease International (ADI), Marc Wortmann. Esto se debe a la longevidad y crecimiento exponencial de la población mundial, con especial aumento en países en vías de desarrollo. La Organización Mundial de la Salud identifica a la enfermedad de Alzheimer como el tipo más común de demencia, afectando entre 60% y 70% de las personas que viven con demencia. El reporte Global de Alzheimer 2015 cuantifica las dimensiones de la enfermedad y el crecimiento esperando para los próximos años.
eCambios de memoria que dificultan la vida cotidiana: consiste generalmente en olvidar información recién aprendida, o fechas o eventos importantes. Pedir lo mismo repetidamente y depender de sistemas de ayuda para la memoria como notitas o dispositivos electrónicos, o en la ayuda de familiares para hacer cosas que antes hacía por sí mismo.
eDificultad para planificar o resolver problemas: algunas personas experimentan cambios en su habilidad para desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad para seguir una receta de cocina o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas para concentrarse y demorar más que antes en hacer las mismas cosas.
eDificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre: dificultad para completar las tareas cotidianas. A veces, pueden tener dificultad para llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido. Suelen necesitar ayuda de vez en cuando para usar el microondas o grabar un programa de TV.
eNuevos problemas con el uso de palabras en el habla o en la escritura: tener problemas para seguir o participar de una conversación. Pueden interrumpir una conversación sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Suelen luchar por encontrar las palabras correctas o que llamen a las cosas por un nombre incorrecto (como llamar a un "lápiz" un "palito para escribir").
eColocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrasar sus pasos: frecuentemente colocar cosas fuera de lugar. Se les pueden perder cosas sin poder volver sobre sus pasos para encontrarlas. A veces suelen acusar a los demás de robarles, acusaciones que se van acentuando con el tiempo.
eDisminución o falta del buen juicio: experimentar cambios en el juicio o en la toma de decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser también que presten menos atención al aseo personal.
ePérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales: empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad para entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer sus pasatiempos preferido. También pueden evitar formar parte en actividades sociales por los cambios que han experimentado.
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