El tomate es un fruto originario de América del Sur y de reconocido valor alimenticio en el mundo. Por sus propiedades, se lo considera como un potente disolvente de los ácidos orgánicos, propicio para disminuir el ácido úrico, la urea, para contrarrestar el reumatismo e intoxicaciones de la sangre por alimentos.
Ayuda en la depuración del organismo, hace la sangre más líquida y fluida, por lo que mejora la circulación general. Activa la circulación de la linfa y el funcionamiento de los riñones, es muy útil en los estados congestivos al activar la formación de orina.
El tomate es una de las hortalizas más consumidas en el mundo. Además de ser sabroso, resulta indispensable en la cocina y contiene numerosas virtudes para la salud. Se lo considera el rey de la huerta, tanto por sus beneficiosos efectos para la salud como por la cantidad de posibilidades que ofrece para la gastronomía mediterránea.
Es un alimento remineralizante y se aconseja su uso en caso de anemias, por su elevado contenido en hierro orgánico y también como regulador del tránsito intestinal. Ayuda a disolver los cálculos del hígado y la vesícula, tonifica el sistema nervioso e induce al sueño.
El tomate es un alimento poco energético que aporta apenas 20 calorías por cada 100 gramos. Su componente mayoritario es el agua, en un 90 por ciento; los hidratos de carbono, vitaminas y minerales como potasio (alta cantidad), calcio, fósforo, yodo, zinc, cobre, hierro, manganeso, flúor y calcio.
Es considerado una fruta-hortaliza, ya que su aporte de azúcares simples es superior al de otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce.
Representa una fuente interesante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico. El alto contenido en vitaminas C y E y la presencia de carotenos en el tomate lo convierten en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo.
La vitamina E, al igual que la C, tienen acción antioxidante, y esta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.
La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes. La niacina o vitamina B3 actúa en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía.
El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Según estudios realizados, el tomate es un buen depurativo de la sangre, además la fortifica y renueva de manera natural.
La mayoría de las verduras de hoja verde, y en especial la lechuga, tiene el beneficio de aportar bajas calorías. Además, son una fuente importante de folato, vitamina B9, necesaria sobre todo durante el embarazo. Aporta en menor medida vitamina C, la cual no sólo tiene propiedades antioxidantes sino que también participa en la formación de los glóbulos rojos, huesos, dientes y colágeno.
Contiene en distintas proporciones, según la variedad, betacarotenos y antioxidantes que ayudan a prevenir las enfermedades degenerativas, tales como el cáncer y la aterosclerosis. La lechuga es un alimento ideal para incorporar en dietas de adelgazamiento o de bajo valor calórico.
Además, se le reconoce un efecto sedante en el organismo, por lo que se la suele recomendar para calmar estados nerviosos y para inducir el sueño. Se cree que facilita la digestión y es un gran depurativo gracias a su alto contenido de agua y potasio.
El tomate es uno de los alimentos más sanos y más consumidos en el mundo. Por su aporte importante de carotenos, las zanahorias otorgan una protección básica a la epidermis, cuando la piel se expone a los rayos solares.
El apio es necesario El potasio está muy presente en el apio. Es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. ¿Y el brócoli? El brócoli está clasificado como un alimento beneficioso para el corazón y el cerebro. Por su alto contenido en antioxidantes, tiene capacidad para ayudar en la lucha contra las enfermedades degenerativas.
90 por ciento de agua contienen los espárragos. Es un alimento bajo en calorías y fibra, por lo que es aconsejable para las dietas de adelgazamiento.