Además de abrigarlos bien, es necesario cuidarlos por dentro con la alimentación adecuada para bajas temperaturas.
La vitamina C: los cítricos, el kiwi, las espinacas. La vitamina A protege las mucosas: también es antioxidante y refuerza el sistema inmunológico, zanahorias, calabaza y el huevo, entre otros.
La vitamina D: ayuda a absorber el calcio. Los rayos ultravioletas del sol colaboran con la producción de esta vitamina, por eso es importante en invierno, cuando nos exponemos menos al sol, la ingesta de alimentos que aporten vitamina D. Se encuentra en lácteos y en pescados.
El hierro también es importante: carne, pescado, legumbres.
Es fundamental para los chicos mantener una alimentación equilibrada, dormir por las noches las horas necesarias, para que su salud sea óptima y para que tenga las energías necesarias para su día escolar.
El número de niños con enfermedades respiratorias aumenta en invierno gracias a los contagios que se producen al estar juntos, sanos y enfermos, en lugares cerrados. Por eso es importante fortalecer las defensas naturales del organismo con una alimentación apropiada.
Para la tercera edad Para protegerse de las bajas temperaturas, es importante tener en cuenta que una dieta sana es fundamental porque evita ciertas enfermedades y porque durante la época de frío, el cuerpo necesita mayor cantidad de calorías.
Vitamina A: vegetales de hoja verde, zanahorias, batatas, frutas rojas y amarillas y lácteos. Vitamina C: cítricos, kiwi, vegetales verdes consumidos crudos y tomates. Vitamina D: huevos y lácteos. Es importante comer frutas y verduras todos los días, tomar leche también a diario. Carnes, mejor de pescado, legumbres y cereales integrales.