Hace ya muchos años que la atención de los partos sin complicaciones se ha medicalizado de manera alarmante, muchas veces con secuelas. Hace muchos años que nuestro país tiene un altísimo porcentaje de césareas sin necesidad, es decir, sin que medien complicaciones y, a veces, a causa de prácticas rutinarias realizadas.
En Argentina y en muchos otros países del llamado primer mundo, los nacimientos se realizan de manera indiferente a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. De hecho, en nuestro país, en 2004 se promulgó la Ley Nacional de parto humanizado, Nº 25.929 en la que se establecen los derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento. Más aún, la Ley Nacional Nº 26.485 de violencia contra las mujeres, contempla también la violencia obstétrica: “aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929”.

Una mujer a punto de parir se encuentra en un estado emocional vulnerable. Frente a tanta sensibilidad, son necesarias la tranquilidad, la protección, la amorosidad, el respeto, y entonces ella podrá decidir. Dejarse llevar por esa oleada increíble de la vida que irrumpe en su cuerpo y hacer lo que la naturaleza le ha enseñado. Para eso necesitará confiar en el entorno, en el ambiente, y desconectar parte de su racionalidad para reconectar todo su instinto que le indica qué es lo mejor.

Esto no se contrapone con los avances científicos. Es cierto, en un parto puede haber dificultades, pero la amorosidad y el respeto por el momento transitado no invalidan a la ciencia y a sus avances. En ese momento trascendente, ellos están ahí, asistiendo e interviniendo con las maniobras pertinentes en caso de que surgiera alguna complicación. Pero muchos médicos, hospitales y clínicas privadas se sienten cuestionados y se niegan a este nuevo modelo del nacimiento seguro, desoyendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (recomendaciones en el recuadro). Por suerte muchos otros están alineados con esta Ley, asisten y controlan el desarrollo natural de un proceso fisiológico normal, e intervienen de ser necesario.

Las practicas innecesarias como costumbre, terminaron por naturalizarse: mantener a la mujer acostada, rasurarla, realizar enemas, episiotomías por rutina, medicación para acelerar el parto (goteo) sin respetar los tiempos reales de la naturaleza, que muchas veces termina afectando al bebé y entonces es necesaria una cesárea que podría haberse evitado. Así, muchas mujeres creen que, como otras mujeres cercanas atravesaron similares intervenciones, eso es lo normal, que así debe ser, cuando en realidad, muchas de esas prácticas son necesarias en caso de presentarse inconvenientes.

El parto respetado o humanizado es aquel en el que los protagonistas son los papás y los hijos, los médicos y parteras asisten y controlan un proceso natural, el parto no es una enfermedad; es el parto en el que se respetan los tiempos naturales cuando no existe una situación de riesgo, es decir, cuando no se interviene con prácticas que deberían ser excepcionales; son aquellos partos en los que se respetan los pedidos de las mujeres o de la pareja, sobre cómo, dónde y acompañada por quien atravesar ese proceso; en los partos humanizados se respeta la intimidad; se favorece y se apoya la libertad de movimiento y la elección de posiciones de la mujer en el trabajo de parto y en el parto; en el parto humanizado se fomenta el vínculo entre la mamá o la pareja y los profesionales que controlen y asistan el parto; en los partos respetados se cuida el contacto y vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, de hecho muchas de las prácticas rutinarias que se le hacen al bebé pueden realizarse mientras el bebé está sobre el pecho de su mamá.

La Organización Mundial de la Salud dice:

El papel de la mujer
Cada mujer tiene el derecho fundamental de recibir atención prenatal apropiada; que la mujer tiene un papel central en todos los aspectos de esta atención, incluso participar en la planeación, realización y evaluación de la atención; y que los factores sociales, emocionales y psicológicos son decisivos en la comprensión e instrumentación de la atención prenatal.

La información
Toda la comunidad debe ser informada sobre los diversos procedimientos que constituyen la atención del parto, a fin de que cada mujer pueda elegir el tipo de atención que prefiera.

Formación
Debe fomentarse la capacitación de obstétricas o matronas profesionales. Esta profesión deberá encargarse de la atención durante los embarazos y partos normales, así como del puerperio.

Si todo va bien
Por ahora, en el ámbito público, la Maternidad Sardá como el Hospital de Morón, cuentan con partos atendidos con respeto en al marco del modelo de Maternidad Segura y centrada en la Familia.

Tips:
El parto es un acto fisiológico, natural para el cuerpo de una mujer. Hace años se trata a la embarazada como una paciente clínica, cuando en realidad, de no mediar complicaciones, debiera ser asistido y controlado por profesionales, pero de manera no interventiva.

¿Es para todos?
Todas las mujeres que tengan un parto en Argentina país, están resguardadas por los derechos que establece La Ley de Violencia Contra la Mujer, en la modalidad de Violencia Obstétrica y la Ley de Parto Humanizado.

LA OMS TAMBIEN INDICA QUE DEBE OBSERVARSE..
Debe darse a conocer entre el público, servido por los hospitales, información sobre las prácticas de los mismos en materia de partos (porcentaje de cesáreas, etc.).

No existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15% de los partos sean por cesárea (el porcentaje actual de cesáreas en Estados Unidos se calcula aproximadamente en un 23%).

No existen pruebas de que se requiera cesárea después de una cesárea anterior transversa del segmento inferior. Por lo general, deben favorecerse los partos vaginales después de cesáreas, dondequiera que se cuente con un servicio quirúrgico de urgencia. No existen pruebas de que la vigilancia electrónica del feto durante el trabajo de parto normal tenga efectos positivos en el resultado del embarazo.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados