En la actualidad existe una creciente tendencia a evitar lo más posible los largos períodos de ocio y optar por diversos momentos de vacaciones más breves a lo largo del año. Eso puede ser bueno para evitar reincorporarse al trabajo después de un largo período de ausencia.
Planifique intervalos durante el año. El malestar se incrementa por la lejanía del próximo descanso. Lo ideal es planear una alternativa: una escapada de fin de semana o guardarse unos días para más adelante.
Tome el ocio como un derecho. Aún no saliendo de vacaciones, hacerse un espacio para el placer. No llevar trabajo a casa los fines de semana y no trabajar desde el hogar es fundamental para darse cuenta de que el descanso ayuda a no caer en cuadros de estrés.
Que el regreso sea gradual. Adaptarse al ritmo de las tareas cotidianas lleva entre dos y tres semanas. Exigirle al cuerpo y a la cabeza que se adapte de inmediato a la rutina es imposible. Por eso es mejor volver unos días antes, o en vacaciones levantarse y acostarse al mismo horario que lo hacemos durante el año. Descansar no es malo El descanso es fundamental para recobrar las fuerzas y el equilibrio del organismo para su mejor rendimiento; es importante tener en cuenta esto, en una sociedad donde se tiene una manera de pensar productiva, con el lema "si no hago algo, no sirvo. Tengo que estar todo el tiempo produciendo, sino está mal".
Uno de los temas que se han constatado con investigaciones, es que en torno a un 25% de enfermos coronarios de entre 40 y 60 años son adictos al trabajo, con una entrega desproporcionada e irrefrenable a la actividad laboral a costa de suprimir la vida personal y familiar y de sacrificar otros aspectos gratificantes de la existencia humana.
Además la adicción al trabajo suele aumentar los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión, las alteraciones de los lípidos, el sedentarismo, la obesidad y el consumo de drogas químicas. Evite el consumo abusivo de café, alcohol, tranquilizantes e hipnóticos que persigue neutralizar el agotamiento emocional.