El Ministerio de Salud recordó hoy que la comercialización de cigarrillos electrónicos está prohibida en la Argentina desde 2011, ante la aparición reiterada de personajes consumiendo el producto en programas televisivos, y destacó que "no hay pruebas suficientes que determinen que son seguros" para la salud.
"El cigarrillo electrónico no es inocuo y cada día tenemos más evidencia científica de que el vapor que emana contiene muchos tóxicos que son sumamente dañinos para la salud de fumadores y no fumadores", aclaró Jonatan Konfino, coordinador del Programa Nacional de Control de Tabaco de la cartera sanitaria.
Konfino agregó que "el cigarrillo electrónico no es un método comprobado científicamente como efectivo para dejar de fumar", y subrayó que "existe evidencia que advierte que las escenas con personajes fumando en cine y televisión aumentan la iniciación en el consumo de tabaco en jóvenes".
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió la comercialización de ese producto en el país por considerar que no hay "pruebas suficientes que determinen que son seguros para el consumo humano".
Ante la aparición de personajes de programas de televisión haciendo uso o hablando de este tipo de producto en horario central -como en el caso de la ficción "Guapas" o el programa de Jorge Lanata "Periodismo para todos", que se emiten por canal 13-, el Ministerio subrayó que la Ley Nacional de Control del Tabaco contempla las mismas restricciones para el consumo de cigarrillos electrónicos que para el de cigarrillos comunes.
El artículo 3 de esa ley y su decreto reglamentario 602/2013 incluyen la regulación de la publicidad, promoción y consumo de "todos los productos elaborados con tabaco y los que sin serlo puedan identificarse con marcas o asociarse con ellos, de origen nacional o importados, como el cigarrillo electrónico".
La normativa prohíbe (en su artículo 23) el consumo de tabaco en "lugares de trabajo cerrados, protegidos por la ley N°19.587 de Higiene y Seguridad del Trabajo", por lo que se considera que los estudios de televisión se enmarcan dentro de esta restricción.
En relación al tratamiento de la problemática en los medios, Konfino detalló que "si los productores consideran apropiado mostrar personajes fumando, es importante otorgar también un espacio para dar un contramensaje sanitario que recuerde los daños que produce el tabaco y su humo, no sólo en fumadores sino en fumadores pasivos, que en este caso serían todos los que trabajan en el set de grabación".