Hipertensión, sedentarismo, obesidad y sobrepeso, diabetes, tabaquismo y colesterol elevado son más responsables de muerte y discapacidad que cualquier otro factor tanto en la Argentina como en el resto del mundo.
Una alimentación saludable es fundamental para prevenir la hipertensión. Es necesario reducir la sal al cocinar y no llevar el salero a la mesa. Una adecuada hidratación es muy importante, y el agua (de canilla o cualquiera de las embotelladas) siempre es la mejor opción, ya que su aporte de sodio es poco relevante en la dieta.
Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de enfermedad y muerte en el país y en el mundo. Además, ocasionan la mayor cantidad de pérdidas personales y familiares medidas como calidad de vida y días vividos con discapacidad. Así lo afirmaron durante las décimas Jornadas de la Fundación para el Estudio, la Prevención y el Tratamiento de la Enfermedad Vascular Aterosclerótica (FEPREVA), realizadas en Buenos Aires.
Tal como refirió el doctor Alfredo Wassermann, médico nefrólogo, Director Médico de FEPREVA, "la estrategia de mayor impacto en salud pública, pero quizás también la más compleja, es la prevención, que exige la identificación y la adopción de hábitos de vida saludables para controlar los factores de riesgo que predisponen a enfermedades cardiovasculares".
Los factores de riesgo cardiovascular son características biológicas, antecedentes familiares o hábitos de vida que aumentan las chances de sufrir enfermedades. Hay factores que no se pueden modificar, como edad, género y antecedentes familiares.
Pero existen otros factores que sí pueden ser controlados, como la presión arterial elevada, los niveles de colesterol, el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo (relacionado con la poca actividad física), la diabetes tipo 2 y el tabaquismo, entre otros.
Los hábitos de vida inadecuados son los mayores promotores de enfermedad vascular y favorecen que se enfermen corazón, riñones, cerebro, hígado y todas las arterias del cuerpo humano en general.
Saber leerEl Dr. Wassermann hizo hincapié en que la identificación de los factores de riesgo "permite establecer estrategias y medidas de prevención en personas que aún no han padecido la enfermedad o, si ya la tienen, retrasar o evitar la aparición de complicaciones, o reducir su impacto en la vida de cada persona".
Cada uno es responsable de cuidarse y cuidar a su familia; la modificación de hábitos no saludables es central en la prevención y el tratamiento.
Cuando advierta que alguien sufre un malestar cardíaco de inmediato debe llamar al médico, perder tiempo es perder segundo a segundo posibilidades de salvación. Hasta que llega el médico no se debe acostar al afectado sino ubicarlo en un sillón o reposera donde esté reclinado.
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