Lo hizo Casal, en una visita junto a Ferraresi al edificio de Colón 177. También inauguraron una Base Operativa en 9 de Julio 331 y se entregaron los primeros 20 nuevos patrulleros de un total de 50.
El ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, doctor Ricardo Casal, junto al intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi y el titular de la policía provincial, Juan Carlos Paggi, recorrieron las obras de la Comisaría de la Mujer. El ministro subrayó el rol del municipio “como brazo ejecutor de las políticas nacionales”, al tiempo que el intendente comunicó que antes de fin de mes quedará inaugurada la comisaría para que las mujeres denuncien casos de violencia.
Patrulleros y camionetas En tanto, Casal consideró el Centro de Monitoreo de Avellaneda como “el mejor del conurbano” y durante la visita, se entregaron 15 nuevos patrulleros y cinco camionetas para la comuna, junto a la inauguración de la Base Operativa de la Unidad Policial de Prevención Motorizada de la Provincia, sita en la calle 9 de Julio 331.
Desocupado tras toma En cuanto a la Comisaría de la Mujer, en Colón entre avenida Hipólito Yrigoyen y Maipú, alguna vez fue la Dirección de Rentas y luego el edificio permaneció tomado hasta su desocupación. En el lugar, funcionará además la nueva Jefatura Distrital. Cabe recordar, que hace un tiempo, el grupo de Las Juanas reclamó allí contra la trata y pidió acelerar la llegada de la dependencia.
Retrasos administrativos Pero tras algunos “retrasos administrativos”, la obra de la Comisaría de la Mujer y la Familia sigue avanzando rápidamente y estiman que su inauguración será muy pronto. Trabajará con un equipo interdisciplinario para contener y asesorar a todas aquellas mujeres que sean víctimas de maltratos físicos o psicológicos. El proyecto estaba pendiente desde hace cuatro años, sin embargo se hará realidad. Al respecto, la secretaria de Gobierno local, Lilian Fernández, destacó que “las mujeres van a una comisaría y se encuentran con que tienen que estar esperando en medio de un montón de gente y pareciera que todos están a las corridas. Cuando logran ser atendidas, por las posibilidades que hay, se las escucha desde un mostrador al igual que cualquier otra persona cuando ellas vienen cargadas de situaciones de índole personal y no es el lugar más adecuado para que puedan exponerlas”. La construcción tuvo en cuenta que los chicos puedan estar en un lugar aparte y entretenidos mientras una mamá tiene que hacer una denuncia.