El concejal de La Libertad Avanza Ignacio Moroni reveló que el año pasado gastó 3.768 millones de pesos en shows y festivales. "Tiene invertidas las prioridades de los vecinos, preocupados por la inseguridad", enfatizó.
En Lanús, mientras el intendente Julián Alvarez, destinó casi 4 mil millones de pesos para shows y festivales, los casos de inseguridad no paran de crecer y de tornarse cada vez más violentos, al tiempo que los basurales y las calles dañadas se multiplican, por lo que los representantes de la oposición denunciaron que su gestión hace "un despilfarro del dinero de todos los vecinos".
A través de la Rendición de Cuentas 2025, Alvarez informó que se gastaron precisamente 3.768 millones de pesos para actividades de esparcimiento, una cifra astronómica que pudo actuar como refuerzo en el presupuesto de otras áreas.
Y si bien detalló que 9.218 millones de pesos se utilizaron para seguridad ciudadana; 1.609 millones de pesos para bacheo y repavimentación y 10.664 millones de pesos para higiene urbana, dirigentes de la oposición consideraron que la administración de Alvarez "es un fracaso y un bochorno" porque los problemas persisten y no tienen ninguna solución.
En diálogo con este medio, el concejal de La Libertad Avanza (LLA), Ignacio Moroni, señaló que votó, junto a su bloque, el rechazo a la Rendición de Cuentas, porque "hubo un gran despilfarro de dinero", al tiempo que acusó al jefe comunal de tener "invertidas las prioridades porque los shows y los festivales no forman parte de las demandas de los vecinos".
Al respecto, comentó que "casi todas las semanas hay espectáculos que no son gratis (su financiamiento), por ejemplo, hace poco vino Peteco Carabajal a tocar y él no cobra 10 centavos".
Asimismo, cuestionó que los fondos para enfrentar a la delincuencia están lejos de resolver la problemática porque "las entraderas, los robos a mano armada y los ataques de motochorros no paran. Los casos de inseguridad registrados oficialmente a partir de las denuncias en la comisaría y los que no son revelados oficialmente, pero que igualmente nos informan los vecinos, se continúan engrosando", alertó.
Sin rodeos, el edil sentenció que "Lanús es un baño de sangre, el intendente sólo convoca a mesas de diálogo con otros actores sociales, como los sindicatos, pero no va a buscar a los delincuentes hasta abajo de la cama, el vecino reclama firmeza y mano dura para abordar esta situación".
Con relación a la higiene urbana y a la red vial, declaró que "los basurales y los microbasurales no paran de multiplicarse en los más de 40 barrios que tiene el partido, lo mismo ocurre con el estado de las calles, cada vez hay más pozos, en algunos sectores solamente podés pasar en camioneta o camión, si vas en auto, te lo destrozan".
El representante local del sector que responde al presidente de la Nación, Javier Milei, repasó algunos proyectos que presentó su bloque, como la eliminación de fotomultas. "Las fotomultas, que vienen de las anteriores gestiones, no tienen impacto en la reducción de siniestros viales, sino que sirven para financiar la campaña del intendente", aseveró.
Otra propuesta que desarrolló es la eliminación de "los trapitos, dado que, en el distrito, hubo un caso que conmocionó a la sociedad, donde un comerciante muere de un infarto al discutir con uno que le exigía dinero". "El intendente de La Cámpora no hace nada por el vecino, los problemas se agravaron y nosotros, los integrantes de la Libertad Avanza somos la única alternativa para tener un Lanús mejor", agregó.
La inseguridad en Lanús acaba de sumar un hecho insólito: en la madrugada, tres delincuentes que quisieron robar en una fábrica de pastas ubicada en Magallanes y San Martín, lograron darse a la fuga. Uno de ellos ingresó en el interior del establecimiento, lo que provocó el accionamiento de una alarma. Pero según denunciaron los dueños del comercio -quienes se quejaron de que este año, en sucesivas entraderas nocturnas, les han sustraído dinero en efectivo y distintos elementos- la policía demoró una hora en llegar al lugar.
La llegada de varios patrulleros hizo que los cómplices huyeran, pero el sujeto que estaba en el local logró trepar al techo, y tras insultar a los efectivos que le pedían que se entregara -situación que quedó registrada en cámaras de vigilancia privadas y municipales- saltó a las cubiertas superiores de las viviendas adyacentes y no pudo ser capturado
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