La mortandad de peces alarmó a los vecinos por la cantidad y el mal olor. Desde Medio Ambiente se controló el caso, que se produjo por menor cantidad de oxígeno en el agua para algunas especies. Retiran desechos.
La aparición de miles de peces muertos en la laguna La Saladita de Sarandí, provocó el temor vecinal de una catástrofe ecológica, pero desde la secretaría de Producción y Medio Ambiente del municipio, a cargo de Humberto Borsani, se descartó contaminación alguna y se explicaron los motivos del singular hecho por falta de oxígeno en el agua.
Si bien las mediciones bromatológicas dieron por tierra una posible contaminación con metales pesados u otras sustancias, según la fuente se encontraron algunas conexiones clandestinas cercanas que arrojarían materia fecal, pero no suficiente para provocar la muerte de miles de peces. En ese caso, comenzó a actuar de inmediato el área de Obras Públicas.
El secretario Borsani, precisó que "hubo una baja en el oxígeno del agua, no es por un agente externo ni contaminante, los estudios dieron que no se arrojaron metales pesados, no hay contaminación, lo que ocurrió es que la gran cantidad de algas y flora verde fue quitándole oxígeno y perjudicó a distintas variedades de peces, no a todos". El espejo de agua no está clausurado.
Asimismo, reiteró que en la laguna La Saladita está prohibido bañarse, nadar, pescar y cazar y que con distintas medidas se esperaba retirar a los peces que se acumularon cerca de las márgenes.
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