Lejos de solucionarse el conflicto con trabajadores municipales del corralón de Lanús, las medidas de fuerza continuaron, y hasta podría ocurrir que se amplíe a otras secciones lo cual despertó polémicas. No se sabe si el Sindicato liderado por Miguel Pedelhez pudiera llegar a sumarse -al igual que otros gremios de la COEMA- a la huelga del 4 de agosto programada por la otra Federación, FE.SI.MU.BO. que lideran Juan Carlos Sluga y Rubén García. Pedido de tolerancia Al tiempo que el secretario de Gobierno comunal, Juan Viscellino, le pidió “tolerancia” a los municipales, para el gremio “no se cumplió con el acta compromiso”. En tanto, salió a la palestra el edil kirchnerista Jorge Montero que endilgó al gremio “no alertar en su momento” sobre las dificultades que padecían los empleados, en clara referencia a la era de Manuel Quindimil. “Desmiento completamente que haya trabajadores en negro. Hay personal de planta y personal contratado, pero no hay contratos basura, ya que todos los municipales se rigen por las leyes laborales”, dijo el edil. Montero, reconoció que “estamos en una situación conflictiva con el corralón y los reclamos son justos, pero creemos que tiene que haber una instancia de diálogo y negociación. Hacer un paro de actividades cuando ya está resuelta una recomposición salarial con el Sindicato, no ayuda”. Otra opinión A todo esto, el concejal justicialista de la Corriente Sindical Peronista, Daniel Píccolo, había responsabilizado al gobierno Nacional por “no tomar las decisiones políticas necesarias junto al gobierno Provincial”. Píccolo cuestionó también a líder del STML -Pedelhez- porque “con tanto incremento de personal en los últimos años es más difícil repartir el presupuesto, y me extraña que ahora el secretario reclame soluciones cuando él podría haber alertado sobre a la cantidad de empleados y los conflictos que podrían derivarse”.