En un duelo muy emotivo, ya que el Celeste arrancó abajo y lo dio vuelta en el complemento con dos tantos de Cristian Quiñonez, el conjunto de Aníbal Biggeri superó 2 a 1 al Lechero y sacó una buena ventaja en los promedios.
Después de haber hecho un primer tiempo muy malo, el técnico habló seriamente con nosotros en el vestuario y en la charla nos remarcó que había que ganar por la gente y por nosotros, y se dio". De ese mensaje claro de Aníbal Biggeri, a esta declaración sin especulaciones de Federico Crivelli. Así movido fue el partido entre Temperley y Tristán Suárez, en el cual con una trabaja victoria 2 a 1, el Celeste tomó aire y empieza a olvidarse de la lucha por no descender.

En el estadio Beranger, parecía que al Gasolero se le venía la noche y la pérdida de la categoría empezaba a pesar en las piernas de los futbolistas. Sin embargo, con más actitud que buen fútbol, el conjunto de Aníbal Biggeri lo dio vuelta y con un Cristian Quiñonez salvador (marcó los dos tantos de su equipo), terminó festejando en este duelo que tiene un sabor especial.

"Cometimos muchos errores que por suerte pudimos pulir. No encontrábamos volumen de juego y el gol de Tristán nos desestabilizó mucho. Pero era un partido bisagra que no podíamos dejarlo escapar, sobre todo porque ellos venían bien anímicamente por avanzar en la Copa Argentina y nosotros necesitábamos sumar para las dos tablas la de arriba y la de abajo", sostuvo Crivelli en diálogo con este medio.

En este sentido, el arquero reconoció que en la recuperación del Celeste fue clave la palabra de Biggeri: "Hay que reconocer que en el cambio de actitud del equipo influyó mucho el técnico, que nos dijo que esto es para la gente y que había que ganar sí o sí porque de ese modo también nos acercamos más a los equipos que quieren ir al Reducido. Y eso vale un montón para el grupo y para el hincha, que ya estaba perdiendo la paciencia", aseguró.

Piensa en el ascenso

Asimismo, Crivelli, uno de los futbolistas de rendimiento más parejo en esta temporada, admitió que para el plantel ahora quedan diez finales que no se pueden desperdiciar y que todas importantes para ir por el objetivo principal: pelear el ascenso a la Primera B Nacional.

"Ahora podemos ilusionarnos un poco más, pero la semana es larga y hay que mantener la calma y pensar en el próximo encuentro. Estas cosas se resuelven partido a partido, de nada vale adelantarse y hablar de algo que todavía no llegamos a concretar, pero al menos estamos tranquilos de que nos acercamos más a nuestro sueño", reflexionó el guardametas.

En la próxima jornada, Temperley visitará a Deportivo Morón el lunes o martes a confirmar, por lo que Aníbal Biggeri apuntará a recuperar lesionados y a delinear un equipo completo, dado que volverían Luis López en el ataque, luego de cumplir su fecha de suspensión y el volante Emiliano Giannunzio, quien también purgó sanción contra el Lechero.