El sol se está desperezando. Entre las nubes que ayer galoparon el cielo marplatense, desparramando incluso algunas gotas de llovizna que decoraron una jornada destemplada pero con apariciones intermitentes de los rayos de un febo remolón, pero listo para abrir sus brazos a pleno en un fin de semana que reinaugurará las playas.
Fue un viernes fresco, con el termómetro apenas acariciando los 19 grados un rato después del mediodía. La gente lo utilizó para hacer las últimas compras de provisiones, recorrer algunos paseos reservados para los días otoñales (el Puerto fue uno de los más visitados) y prepararse para un fin de semana prometedor: con cielo despejado y 31 grados, en el inicio de una semana que rondará los parámetros ideales para los veraneantes, teniendo en cuenta que se pronostica que, por las noches, las temperaturas descenderán hasta los 16 grados para favorecer las horas de descanso.
Al mismo tiempo y junto con el regreso del sol en su plenitud, Mar del Plata, así como el resto de las ciudades balnearias, aguardan el arribo de miles de renovados turistas, muchos de los cuales ya empezaron a desembarcar, dispuestos a iniciar vacaciones que, según las últimas tendencias, serán más extensas que otras veces.
De acuerdo a los relevamientos oficiales, la ocupación hotelera ha alcanzado reservas para la primera quincena de enero que trepa hasta el 80 por ciento. Los empresarios de este rubro están muy satisfechos con la demanda recibida de parte de los turistas y estiman que la misma se incrementará a partir de la segunda quincena. 'Y lo bueno -contó Valeria, del gremio hotelero- es que la gente ahora ya no viene por unos días: la mayoría de las reservas se han hecho por toda la quincena o por la semana'.
En contexto con la expectativa generada por este primer fin de semana a pleno del año, Mar del Plata se prepara con mucha energía: en cuanto al aspecto de la seguridad, desde el inicio de la temporada se puede percibir una notoria presencia de agentes policiales, ahora vestidos con uniformes verdes flúo, con la intención de que los efectivos sean más fácilmente reconocibles entre la multitud.
Además, se han instalado en distintos sectores de la ciudad, garitas especiales que permiten a los efectivos ubicarse en una plataforma más elevada para controlar al público y permitir que puedan ser contactados más rápido ante alguna emergencia.
Para la zona de las playas céntricas se han incorporado 75 efectivos, los cuales serán distribuidos a razón de 13 por playa. Los mismos, recorrerán cada sector, atentos ante cualquier requerimiento. Además, por las calles, se multiplicó la presencia de efectivos en bicicleta, una modalidad que ya se había instalado hace unos años.
Hay muchos controles de alcoholemia y, periódicamente (como ocurrió en la noche del jueves) se realizan recorridas a modo de rastrillaje (las llaman 'barridas') por la Rambla y las playas céntricas, controlando a los transeúntes y desalojando a todos aquellos que pretenden pernoctar al aire libre o en lugares reparados pero públicos.
A tener en cuenta antes de salir-Presencia de matafuegos habilitado, que debe estar instalado bajo el asiento delantero (existe un sistema novedoso con estuche de abrojo que lo adhiere a la alfombra, y no hay necesidad de agujerear el chasis).