Situada sobre las costas del Atlántico, a 15 kilómetros de Comodoro Rivadavia, en sus comienzos era solo una villa de veraneo, pero luego, con el paso del tiempo, pasó a ser una zona de residencia permanente: actualmente cuenta con una población de 4.000 habitantes -en su mayoría integrada por jóvenes-, y todos los servicios de una zona urbanizada, incluidos hoteles, cabañas y aparts para el turismo.
Favorecida por un entorno acogedor que se suma a sus diversos atractivos para el visitante, miles de turistas visitan cada año sus playas, otro de sus principales atractivos que tiene el lugar para el descanso y esparcimiento.
Desde sus miradores, ubicados al norte en el cerro Punta Piedras, y al sur en el cerro Punta Marqués -lugares que son estratégicos para obtener una colorida panorámica de esta villa sureña- se pueden vislumbrar la naturaleza salvaje del lugar y la transparencia de sus aguas.
Punta Marqués se interna en el Golfo San Jorge aproximadamente 2,5 kilómetros, marcando el centro del mismo, y forma un paredón de 167 metros de altura en cuya base se asienta una reserva natural de lobos marinos de un pelo, resguardada por el Sistema Provincial de Áreas Protegidas, como Unidad de Investigación Biológica. Una meseta de 20 millones de años compuesta por fondos marinos, completa el cuadro.
Allí, los deportes al aire libre se mezclan con toda esta belleza paisajística ofreciendo un abanico de posibilidades: las arenas finas y blancas son el escenario indicado para el fútbol, vóley y hockey; y la inmensidad de las aguas azules son una tentación irresistible para los amantes del kayak, windsurf, y la navegación a vela, entre otras disciplinas.
Pero aquí no se terminan las opciones: un circuito que recorre la costa permite disfrutar de la aventura y adrenalina que despliegan las competencias en 4x4; el carrovelismo es otra de las pasiones que despierta este rincón chubutense; y desde el aire, los parapentes brindan una perspectiva emocionante, entre muchas otras alternativas encantadoras.
Muchos habitantes de Comodoro cuentan con casas de fin de semana en Rada Tilly, rodeadas del paisaje que conforman bordes acantilados, un inmenso mar abierto, arcillosas texturas y la diversidad biológica de esta zona patagónica.
La Villa cuenta también con un Museo Regional, que fue inaugurado el 27 de febrero de 1987, donde se exhiben colecciones de fósiles cedidas por vecinos del lugar y ejemplares de fauna autóctona, albergando de esta forma una importante muestra de nuestra prehistoria.
Investigaciones propias, y otras conjuntamente con la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, se han abocado al estudio de leyendas, usos etimológicos, flora y fauna, y conformación de sus paisajes, a los efectos de profundizarlos y difundirlos.
El turismo se ha incrementado en los últimos años; poco a poco fue convirtiéndose en un punto turístico en sí, dejando su antiguo aspecto de lugar de paso.
Según datos del año 2013, el origen de los visitantes a este lugar fue nacional en un 84%, dentro del cual se destacan visitantes de Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, entre otros.
En tanto que el 16% restante que visitó Rada Tilly se acercó desde Chile, Estados Unidos, Italia, Alemania, Inglaterra, España, Francia y Suiza, como países más frecuentes.