Un hombre de 43 años residente de Buckinghamshire, Inglaterra, concurrió al médico al sentir en extremo dolor en su oído y se llevó la sorpresa de su vida al ver que le extirparon una polilla viva de su interior.
Atónito por lo sucedido, recordó que días antes, mientras leía tras una cena tranquila, una polilla comenzó a revolotearle cerca de su cabeza e intentó alejarla revoleando manotazos al aire, pero con un resultado inesperado, ya que el insecto finalizó en su conducto auditivo.
"Cuando sentía que se movía, se me erizaba la piel. Fue horrible saber la polilla estaba volando por el interior de mi cabeza. Además, fue increíblemente doloroso, ya que estaba al lado de mi tímpano y unos 2 cm dentro de mi oreja", manifestó al Daily Mirror.
Desbordado por el dolor, acudió al hospital donde "Las enfermeras se mostraron muy sorprendidas cuando les dije lo que había pasado. Una de ellas utilizó una luz para ver el interior de mi oído y sólo distinguió una pata moviéndose. Al final metieron un embudo en mi oído y cogieron la polilla con un par de pinzas. Me sentía como si acabara de salir de un avión".
El insecto murió al ser retirado del oído, destrozado por las pinzas utilizadas para su remoción.
Fuente: Daily Mirror