Está arraigada costumbre de luces y ruidos, conlleva un riesgo grave para todos nosotros y un perjuicio importante a nuestras mascotas.
Mañana despedimos el año vigente y recibimos a un 2013, que todos anhelamos lleno de esperanza, concordia y prosperidad. Son horas de balances, de sueños y sobre todo de festejo. Año nuevo es el promedio de las fiestas cristianas que finalizan con la llegada de los reyes en apenas una semana. Como en navidad, nos reunimos con amigo, familiares y conocidos a cenar y brindar. Antes y después de las 12 de la noche (y sobre todo en los minutos inmediatos siguientes) la pirotecnia es parte del entretenimiento. Ocurre que como pocas otras actividades, está arraigada costumbre de luces y ruidos, conlleva un riesgo grave para todos nosotros y un perjuicio importante a nuestras mascotas.
Esto último no es un detalle menor, ya que debemos ser consientes que nuestra diversión no puede ser a expensas del sufrimiento ajeno, o del daño del medio ambiente. Esto por supuesto incluye a otros seres vivos que conviven con nosotros en el planeta.
Si nuestro deber como género humano es convivir en armonía con animales y plantas de nuestra tierra, que decir de cuidar a las mascotas que nos acompañan y tributan lealtad en nuestros propios hogares. Ese solo argumentos nos debiera alcanzar para no utilizar la pirotecnia; pero a razón de verdad el más concluyente resulta, que representa un riesgo real de muerte o mutilaciones graves que no tienen ningún sentido afrontar nunca, mucho menos en un momento de celebración.
La semana anterior por un menor uso de pirotecnia, asociado a factores climáticos descendió considerablemente la cantidad de heridos. A pesar de ello un accidente fatal le costó la vida a un hombre de alrededor de 50 años. En la ciudad de Neuquén, por ejemplo y a partir de una reciente prohibición de comercialización y uso, la tasa de accidentes por ese motivo descendió a cero. NO ingresaron heridos o lesionados por pirotecnia en la ciudad de Neuquén entre el 24 y el 25 de Diciembre por primera vez en décadas.
Representa una gran enseñanza para todos, que una región del interior del país se haya puesto a la vanguardia normativa y nos demuestre con hechos que se puede transitar por festejos más seguros. Los accidentes, vale la pena aclararlo no solo representan pérdidas irreparables a las familias de quienes lo sufren sino gastos y perjuicios para la sociedad en su conjunto mediante el gasto en salud pública o privada, seguros; y la caída en la productividad por lesionados o muertos.
Dicho todo lo anterior, y como en gran parte del país, la venta y manipulación de pirotecnia legal está permitida, a pesar de insistir con el no uso de la misma, van algunos renglones abajo, algunos consejos extraídas de la página del RENAR, (http://www.renar.gov.ar/campa nas/index.htm) que reducen los riesgos para aquellos que piensan utilizar los famosos cohetes o cañitas voladoras:
Los productos adquiridos Deben tener la leyenda 'Autorizado por el RENAR'.
Además deber tener la inscripción del Nº de registro que corresponde y datos del fabricante o importador del artificio.
Los comerciantes asumen la total responsabilidad por el desarrollo de la actividad, no pudiendo eximirse de la misma amparándose en la aprobación técnica de las instalaciones
La pirotecnia siempre tiene riesgos. Las chispas pueden prender fuego la ropa y causar heridas en los ojos.
Jamás deben tocarse un producto luego que encendido no explotare, aunque parezca que la mecha está apagada. Si la pirotecnia no funciona, apáguela con abundante agua y manténgase lejos.
La pirotecnia que privilegia el color y la luz sobre el ruido de estruendo es menos riesgosa. Los productos sonoros -como petardos, baterías de petardos y foguetas de tres tiros- son más peligrosos por su poder detonante. El ruido de la pirotecnia afecta el oído, provocando lesiones. Uno de sus efectos es la percepción de zumbidos luego de la detonación, que va disminuyendo pero no desaparece totalmente. Los niños están más expuestos porque su sistema auditivo es más vulnerable.
Antes de encenderse los explosivos tienen que estar en el suelo, sin apuntar a personas, animales o árboles.Nunca encienda pirotecnia en sus manos, ni dentro de ningún objeto como latas, botellas etc.
Los Productos de venta legal deben contener como mínimo la siguiente información: Fabricante o Importador. Número de Registro del artificio otorgado por RENAR. Denominación y marca del producto. Instrucciones para su uso. Finalmente recuerde que. Los menores de 16 años no pueden usar pirotecnia. Siempre utilice los productos "al aire libre". Nunca los arroje debajo de los automóviles. Lea detenidamente las instrucciones de uso y no se aparte de las recomendaciones del fabricante.