El joven, de apellido Arce, indicó que "tenes que soportar cosas que no corresponden" a bordo de las formaciones del Roca.
En medio del servicio condicional que brinda el ferrocarril Roca (desde hace cuatro días entre las 18 y las 6) en pedido por mayor seguridad, el guarda Arce, que fue apuñalado a bordo de una formación en la estación Ardigó, reconoció que "siempre que vamos a trabajar no sabemos si volvemos".
El joven de Temperley indicó que "Tenes que soportar cosas que no corresponden y hacerlo por la empresa cuando nosotros estamos poniendo en riesgo nuestra vida".
"Soy un hombre que al trabajar voy a tratar de pasarla bien para volver con mi familia", indicó Arce, que sostuvo que "podría haber no vuelto" si la puntada era más profunda.
Sobre su regreso al servicio ferroviario, indicó "ahora no tengo ganas. Así como está en riesgo mi vida, la de mis compañeros también. Hace un par de días fue un guardabarreras".
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