La muerte por una fuerte golpiza de Alejandro Sosa, detenido en una seccional de Mar del Plata, determinó la detención de un policía y la separación del cargo de otros siete efectivos de la fuerza involucrados en el hecho.
Un policía de la seccional tercera fue arrestado por la muerte de un detenido en esa dependencia, mientras que el jefe de la comisaría y otros seis efectivos quedaron desafectados de la fuerza.
El hombre fue identificado como Alejandro Sosa, quien recibió una fuerte golpiza que le produjo la muerte el lunes 11 de este mes. Por el hecho la Justicia imputó al policía Carlos Córdoba, quien quedó detenido acusado de homicidio. Además fueron desafectados el titular de la comisaría tercera, comisario Guillermo Reginato, y otros seis uniformados, además de la detención de Córdoba, quien estuvo a cargo del arresto de Sosa y fue quien presuntamente le aplicó la golpiza que le provocó la muerte.
'La autopsia determinó que la víctima tenía fracturas de costillas que le perforaron el hígado y el pulmón, entre otros golpes que le provocaron la muerte el lunes 11 pasado y que recién lo llevaron al hospital Interzonal de Mar del Plata, una hora a dos horas de haber fallecido', contó el abogado de la familia de la víctima. El hecho ocurrió el lunes pasado cuando Sosa se encontraba a una cuadra de su casa, situada en José Martí al 1700, y divisó la presencia de dos muchachos que habían intentado robarle días antes y a quienes los intimidó con unos tiros al aire. Se acercó para advertirles que si los volvía a ver en su casa, les iba a pegar un tiro, momento en que apareció en el lugar el tío de uno de los jóvenes, un policía vestido de civil que le exhibió un arma de fuego.
Siempre según la versión de la familia de Sosa, éste se asustó y comenzó a correr en dirección a su casa mientras era perseguido por el policía, que disparó al menos cuatro veces.Más tarde, Sosa logró entrar a su vivienda y cerrar la puerta, aunque su perseguidor la rompió a patadas e irrumpió en el lugar acompañado por los presuntos ladrones, lo atrapó en un parque interno, le ató las manos a la espalda con un precinto plástico y, ante la mirada de su madre, su hermano y sus dos hijos de 19 y 20 años, comenzó a golpearlo en el suelo, según la denuncia.
Alrededor de las 15, los policías cargaron a Sosa en un patrullero y lo llevaron a la seccional, donde, según el abogado de la familia César Sivo, lo 'dejaron abandonado, tirado y sin asistencia' y luego 'armaron un sumario ficticio' en el que se acusaba a la víctima de haber querido robarle una moto al efectivo que lo golpeó el día anterior. Los policías llevaron al herido al HIGA (Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata) a las 18.30 y dijeron en la guardia que se había empezado a sentir mal y que había muerto en el camino.