Desiré Delano Bouterse asumirá el 30 de agosto próximo en
Paramaribo, la capital de su país, la presidencia pro témpore de la Unión de
Naciones Suramericanas (Unasur), de manos del primer mandatario peruano Ollanta
Humala. Ambos de origen militar, pero revalidados en sus cargos por el voto
popular, igual que el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez.
Hasta su reciente muerte eran los únicos mandatarios militares democráticos al frente de tres de las doce naciones de América del Sur. Como el teniente general Juan Domingo Perón en la Argentina y Chávez en Venezuela, Bouterse irrumpió en la política de su país en 1980 en el marco de una asonada militar conocida como "La rebelión de los sargentos".
La política nacionalista llevó a Bouterse a enfrentar un duro y permanente hostigamiento de los Países Bajos, el Reino del que fue colonia hasta 1975.
La similitud del mandatario surinamés con el peronismo no sólo es por adoptar sus principales lineamientos políticos y su raíz militar sino también en que curiosamente nació apenas cuatro días antes del histórico 17 de octubre de 1945.
Con todo, Surinam es el octavo país del bloque regional que ratificó el Tratado Constitutivo de Unasur, firmado para garantizar su compromiso con la democracia, sumándose de esta manera a la Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela.
El artículo primero de este protocolo señala taxativamente que "se aplicará en caso de ruptura o amenaza de ruptura del orden democrático, de una violación del orden constitucional o de cualquier situación que ponga en riesgo el legítimo ejercicio del poder y la vigencia de los valores y principios democráticos".
Es el país más joven de la región, ya que en noviembre cumplirá apenas 38 años como república independiente. También es el de menor extensión, sin contar el territorio de ultramar francés, más conocido "simpáticamente" como la Guayana Francesa.
UNASUR está constituida por la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
Surinam sólo tiene 529.419 habitantes, según datos del Banco Mundial de 2011, en una superficie de 163.270 kilómetros cuadrados.
Para imaginar su dimensión es como si toda la población del municipio bonaerense de Merlo (524.207 habitantes, Censo 2010) se estableciera en la provincia argentina de Córdoba (165.321 kilómetros cuadrados). Surinam no deja de sorprender. Durante los siglos XIX y XX fueron llevados como esclavos habitantes de la India, cuyos descendientes hoy representan el 37 por ciento del total de la población, y de la isla de Java (15 por ciento).
También constituyen "este verdadero crisol de razas" los mulatos (31%), los cimarrones (10%) y con porcentajes menores los amerindios, los chinos y los blancos.
En unos días más, con la presidencia pro témpore de Unasur, Surinam será durante un año un protagonista inusual para la región.
En los últimos meses, Bouterse anticipó esa decisión política al participar activamente de destacados hechos históricos en el subcontinente, como la visita del papa Francisco a Brasil, y el apoyo incondicional al repudio a los Estados Unidos y a Europa por el secuestro del avión del mandatario boliviano Evo Morales. Hasta apenas hace unos años, Surinam sólo integraba organismos de Centroamérica y el Caribe, pero desde su asunción como presidente Bouterse buscó integrarse institucionalmente a Sudamérica a través de Unasur.
La particularidad de ser el único país de Unasur de contar con el neerlandés (holandés) como idioma oficial genera un agregado más a su aislamiento histórico.
Hasta el año pasado, los argentinos necesitábamos contar con una visa para ingresar a Surinam y no la requerían en la colonia francesa de la Guayana, una verdadera contradicción en busca de la soberanía regional. Además, no es fácil llegar a este joven país. Desde Buenos Aires, en el mejor de los casos, hay que hacer dos escalas de avión en un viaje que se alarga desde 12 hasta 30 horas interminables.
De todos modos, el gobierno argentino ya dio un paso importante para profundizar las relaciones al establecer su primera embajada en Paramaribo. En julio pasado, la República de Surinam otorgó el plácet de estilo a la flamante embajadora argentina de la historia en Surinam, la diplomática Alicia Beatriz de Hoz. i
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