Esta vez fue el segundo en la victoria por 2 a 0 en un partido correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey. El rosarino encaró, dejó en el camino a varios rivales, incluido el arquero, antes de convertir.
Diego también marcó un doblete para que Argentina le ganara por el mismo resultado a Bélgica y se metiera en la final del Mundial 86, que a la postre ganaría en una final infartante frente a Alemania. Fue una de las mejores actuaciones individuales del "10" en toda su carrera.
Una vez más, como lo ocurrido en el gol maradoniano de Messi de 2007, también frente al Getafe, lo que encendió la polémica a la hora de las comparaciones son las circunstancias de ambas conquistas.
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