Mientras la justicia investiga la veracidad de dichas acusaciones que lleva a que pasen años en los que se interrumpe el vínculo entre padres e hijos. Gerardo Fuentes, de la ONG Padres Impedidos, denunció que "el 66% de las denuncias es falsa. Las falencias judiciales hacen que todo se demore y con los años por falta de pruebas se caen las causas".
José Bouza, de la asociación APADESHI, explicó que "cada vez hay más denuncias" de mujeres en conflicto con sus ex porque "el efecto que se busca es la suspensión del régimen de visita. La mayoría no obtiene condena sino que queda archivada. Pero cumple su objetivo porque la Justicia impide el contacto con el padre preventivamente".
La abogada Valeria Carreras patrocina a varios papás que están impedidos de ver a sus hijos por vía judicial. "Es muy cruel -precisó-. Tengo padres que olvidaron la voz de sus nenes o que ignoran si les va bien en el colegio. Lo que ocurre es que la ley termina siendo manipulada para favorecer a la mujer pero por otro lado hay una gran cantidad de padres ausentes que no pagan alimentos", indicó a este diario.
En este sentido recordó que "los padres suelen darse por vencidos al cabo de dos años de lucha. Las madres que usan a sus hijos como botín de guerra tienen un accionar sistemático. Si los chicos son menores de 3 años insisten en que son criaturas y los padres no están preparados para tenerlos".
Carreras advirtió que "en caso de pactar un régimen de visitas al padre, las madres empiezan a presentar excusas como certificados de fiebre, dolor de panza, sin posible corroboración". Pero también pueden utilizar graves denuncias como la de abuso sexual.
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