El arquero de Boca llegó al edificio de Viamonte con poco humor y sin ánimo de hacer declaraciones a la prensa presente. El "1" xeneize realizó su descargo por la polémica jugada con Carlos Bueno ante el Tribunal de Disciplina que le otorgó una fecha de suspensión de manera provisional y tras la declaración de Lousteau la próxima semana definirán el castigo completo
"Perdón, el tránsito está terrible", se excusó en la entrada de AFA a las 19.50, apenas 10 minutos antes que se cumplieran las tres horas de retraso, ya que el Tribunal de Disciplina lo había citado a las 17. Agustín Orion llegó con algo mejor que la coartada del embotellamiento: porque sobre el cierre el tribunal resolvió aplicarle una fecha provisional, hasta que se resuelva el caso. El próximo paso es escuchar al árbitro que redactó el informe, Patricio Lousteau, el miércoles próximo y luego expedirse acerca de la patada que provocó la lesión de Carlos Bueno en el empate entre San Martín de San Juan y Boca.
 
Si el entonces el juez modera los términos del informe, acaso la cantidad de partidos de castigo sea menor. 

Con la misma arrogancia con la que se desligó de la responsabilidad por la fractura del delantero uruguayo, el arquero se despachó ante el minúsculo grupo de periodistas acreditados en AFA tras superar el enjambre de cámaras en la puerta: "No tengo nada para decir, ni quiero hablar con periodistas", dijo antes de tomar el ascensor. Ante el tribunal, expuso su visión acerca de la acción que le valió la expulsión y la lesión al rival y dejó el edificio apenas 34 minutos después de haber ingresado.

Si bien no trascendieron los términos de su descargo, habría sostenido la tónica que emplea desde el domingo, que no hubo mala intención en la acción. "Vine a hacer lo que tenía que hacer, a declarar como corresponde. Estoy tranquilo", dijo finalmente antes de abordar su camioneta.

Por el momento, el arquero logró ganar tiempo, consiguió que el Tribunal escuche al árbitro para contrastar su informe y la defensa del hombre de Boca. Para Orion la cuenta es fácil: perderse o no el Superclásico porque la sanción más leve que se espera se estima en cinco o seis fechas, contemplando que lesionó a un jugador y la reincidencia en la expulsión. 

La pena se encuadrará en en los árticulos 199 -el más duro porque hay un jugador lesionado- que arranca con seis fechas y se puede extender hasta las 30. El 201, va de dos a seis fechas y es el que espera Orion y para que ocurra dependerá de la declaración del árbitro. 

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