Ramiro Funes Mori se convirtió en un fenómeno la tarde en la Bombonera que saltó más alto que todos y gritó un gol que acabaría siendo el festejo de aquel campeonato, el primero tras el regreso a primera. Era suplente y las luces estaban con Balanta, pero aprovechó al máximo su chance y con la llegada de Gallardo explotó el mito.
"Conmigo juega siempre", dijo el DT y llegaron sus años felices. Luego de haber llegado a River en 2004 en tiempos de José María Aguilar como parte del combo con Rogelio, su hermano y figura, Ramiro convivió siempre con eso de ser el hermano de Rogelio y hasta por un lío contractual de su hermano pasó un tiempo "colgado" por Passarella porque no firmaban contrato.
Los tiempos del Nacional B los vivió entre la alegría de debutar en primera, con Matías Almeyda, el primero que le puso el ojo y los sufrimientos de los peores tiempos de la vida de River. Encima le llegó el ascenso y una lesión cuando se estaba afirmando. Nada hacia suponer que pocos años luego un club inglés pagaría 10 millones de dólares, un récord en River y uno en Inglaterra donde sólo compran jugadores comunitarios y con recorrido en las selecciones.
Participe de todo este tiempo histórico, el Melli, prepara las valijas y en las próximas horas estará viajando a Inglaterra junto a Enzo Francescoli, quien se encargó de cerrar el pase con Jorge Czyterspiller, representante e intermediario de una operación tan prepotente desde los económico como inevitable desde lo deportivo.
Ramiro que ya está en la base de la selección nacional que tiene en mente el Tata Martino para la futura renovación defensiva, ahora va a tocar piso europeo.
En las últimas horas cuando habló con sus compañeros y con el DT y le dijeron que siga su camino y que se olvide del Mundial de Clubes, el Melli aceleró los pasos, dijo gracias y saludó.
El Millonario que no puede hacer mucho porque lo que pagan los ingleses en la cláusula de rescisión, saben que volver va ser River, también significa esto, que los mejores se lleven a los mejores.
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