La Justicia de Falta de Quilmes confirmó que fue dictaminado el desmantelamiento de antena de Calchaquí y Formosa, en Bernal Oeste, e intimó al propietario del inmueble a quitar la estructura de la empresa Claro, en un plazo no mayor a las 72 horas.
La decisión se tomó la semana pasada por el Juzgado de Faltas Nº 1, a cargo de Adrián Rodríguez, y en las últimas horas se le notificó personalmente al abogado y vecino lindero al inmueble en conflicto, la determinación. El juez explicó que la secretaría de medio ambiente del municipio informó al juzgado de la existencia de una obra civil que no contaba con ningún tipo de permiso ni habilitación municipal por lo que fue clausurada.
Según explicó Rodríguez, “las obras no tienen autorización ni planos pertinentes. Es anti-reglamentaria y no tiene habilitación para funcionar. Eso lo reiteramos el jueves pasado ante el pedido del dueño de la casa de levantar la clausura”.
“Dimos 72 horas al dueño del lugar para que se desmantele la obra civil antirreglamentaria realizada para montar la estructura de telefonía. De no concretarse, evaluaremos la aplicación de multas. Pero tiene que quedar claro, que la antena no puede estar funcionando porque no tiene habilitación, planos ni autorización alguna”, destacó el juez.
Cabe recordar que el pasado viernes, un grupo de vecinos realizaron una protesta en la esquina donde se encuentra la antena para reclamar que “el intendente y el secretario de Medio Ambiente tome cartas en el asunto, porque no puede ser que haya sido clausurada dos veces y ahora siga funcionando otra vez sin problemas, cuando es conocido el daño a la salud que provocan estos aparatos”.
Escuelas cerca
La polémica antena fue instalada de forma “camuflada como una chimenea”.
Cristian Javasarian, uno de los vecinos denunciantes, manifestó: “Acá hay una connivencia entre el municipio y las empresas porque no se puede entender que el municipio no haga nada ante la ilegalidad. Es sabido las sumas siderales que pagan las empresas de telefonía celular para que les permitan instalar sus equipos. Este en particular fue colocado a metros de varias escuelas, jardines de infantes, y en un barrio con muchas personas mayores y mujeres embarazadas; y es sabido el daño que las antenas provocan a la salud”.
La antena de la empresa Claro, “fue clausurada en dos ocasiones”, desde que comenzó a funcionar en septiembre.